Considerada una de las más importantes tragedias renacentistas de la dramaturgia española, la historia, de manera paradójica trata sobre “la victoria de los vencidos”, de “cómo conseguir la victoria en la derrota”.
Durante 16 años el ejército romano ha tenido sitiada la ciudad de Numancia. El arrogante general romano Escipión es enviado por el Imperio con la misión de “domar” a los rebeldes numantinos, por lo que ordena a las tropas cavar un foso en torno a la ciudad para presionar y acabar con sus habitantes mediante la inanición. Del otro lado de la muralla, los indómitos numantinos resisten el embate de la conquista extranjera, sin embargo, la fatalidad, la agonía colectiva e individual crece de tal forma que el pueblo decide “no entregar nada ni a nadie al enemigo”. Para arrebatarles la victoria a los romanos, se quitan, entre ellos, la vida con sus propias manos, se lleva a cabo así una especie de suicidio colectivo.
Según Juan Carrillo, lo que hoy nos conecta con la obra de Cervantes, “es lo incendiario de su esencia”. Este texto “antecede a la tragedia social y propone personajes que forman parte de un colectivo. Cervantes planteó en su obra una sociedad idealista en la que todos (los numantinos) hablan de manera horizontal y las mujeres convencen a los hombres de no ir a la guerra, conduciéndolos a tomar una decisión en conjunto, por ejemplo”.
Sin una gota de sangre, la tierra, el agua y el lodo, fueron el punto de partida de la propuesta estética para la escenografía y el vestuario, apuntó Carrillo. “La tierra, el lodo, como elemento orgánico, sirve lo mismo para delimitar espacios que para generar la metáfora de la muerte, la sangre, el desmoronamiento”.
Con diseño de escenografía e iluminación de Jesús Hernández, vestuario de Jerildy Bosch, asosoria en verso Emma Dib, dirección coral y composición musical Juan pablo Villa y maquillaje de Mario Zarazúa, Numancia se presenta miércoles a viernes, a las 20 horas, sábados, a las 19 y domingos, a las 18 horas, en el teatro Julio Castillo (Paseo de la Reforma y Campo Marte, estación Auditorio del metro). (fin nota on line).





