“Las elecciones de Estados Unidos no van cambiar la relación fuerte, que es una relación entre socios y amigos, entre Canadá y Cuba”, dijo Trudeau en La Habana, en presencia del presidente Raúl Castro.
Trudeau dialogó con estudiantes en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, en su segundo y último día de visita a la isla, tras sostener la víspera conversaciones oficiales con Castro.
Explicó que la economía y la sociedad de Canadá está muy interconectada con la de Estados Unidos, “independientemente de a quien elijan los estadunidenses como su presidente”.
“La relación entre Canadá y Estados Unidos es más profunda que la relación entre un presidente y un primer ministro”, y “nuestra relación tiene que continuar y va a hacerlo a lo largo de los años próximos”, dijo.
Pero “Canadá siempre ha sido un amigo verdadero y sincero de Cuba y nunca hemos visto una contradicción entre ser grandes amigos de Cuba y ser buenos amigos y socios con Estados Unidos”, añadió.
Canadá y México fueron los únicos dos países de América que no rompieron relaciones con Cuba en los años 60 a instancias de Estados Unidos, que buscó aislar al gobierno comunista de Fidel Castro.
Mostró su desacuerdo con el embargo estadunidense a Cuba, que afecta a compañías canadienses, y con el “enfoque” de la política de Washington para La Habana, pero “no es nuestro trabajo decirles a nuestros amigos y a nuestros socios lo que han de hacer y lo que no han de hacer”, señaló.
El viaje a Cuba debe dar nuevo impulso a la relación comercial bilateral, que cayó de 935 millones de dólares en 2010 a 726 millones en 2015. Sin embargo, Canadá sigue siendo el cuarto socio comercial de la isla, después de Venezuela, China y España.





