Israel López Monsivais
El Congreso local de SLP acaba de ratificar su condición como el peor de la historia. Por cínicos, oportunistas, calculadores y timoratos políticos está constituida la 61 Legislatura. El pasado jueves 24 de noviembre desecharon la iniciativa que modificaría los artículos 15, 105 y 133 del Código Familiar del Estado. Reforma que facilitaría las uniones entre personas del mismo sexo.
Hay que remontarse al 25 de abril de 2014 cuando la iniciativa fue presentada por los ciudadanos Felipe Abel Rodríguez Leal, Raquel Arely Torres Miranda, Andrés Costilla Castro, Marco Antonio Villa Salazar, Jesús Paul Ibarra Collazo, César Augusto Palomo Moreno, Alfonso Macías Garza, Jesús Alberto Castillo Muñiz, Jessica Bear Blass y Jorge Adalberto Escudero Villa.
La 60 Legislatura (no quiso) no resolvió el controvertido tema. Fue entonces que el 10 de diciembre de 2015 la Junta de Coordinación Política de la 61 Legislatura presentó la propuesta para la creación de una comisión ex profeso para que resolviera el asunto. Acaece, no obstante, que a pesar de la urgencia por destrabar la controversia la integración de la comisión se dio hasta el 16 de junio de 2016.
Conviene señalar los integrantes de la comisión ex profeso: José Luis Romero Calzada (PRI), Dulcelina Sánchez de Lira (PRD), Enrique Flores Flores (PAN), Martha Orta Rodríguez (PRI), Lucila Nava Piña (Movimiento Ciudadano), Josefina Salazar Báez (PAN) y Gerardo Serrano Gaviño (PVEM). Presidida por Romero Calzada, el político mas volátil y oportunista del Congreso local.
Dentro de este contexto señalaré algunos acontecimientos políticos que explican el cálculo electoral de los legisladores. El 17 de mayo se declaró como el Día Estatal de Lucha Contra la Homofobia por los legisladores potosinos. En aquella sesión el diputado José Luis Romero Calzada prometió en tribuna defender a la comunidad LGBTTI.
En concreto, Romero Calzada se convertiría en el principal opositor a la iniciativa. Desde luego que había optimismo después que el presidente Enrique Peña Nieto presentara diversas reformas sobre el matrimonio igualitario e identidad de género. El PRI obtuvo un pésimo resultado en las elecciones intermedias. Y los dirigentes del Revolucionario Institucional culparon a las iniciativas progresistas del resultado electoral.
En efecto, los legisladores federales desecharon las propuestas del Presidente pensando más en el cálculo electoral que en la defensa de los derechos humanos.
Desde luego que esto fue el pretexto perfecto para que los legisladores locales de SLP desecharan el matrimonio igualitario en el estado. Independientemente de los argumentos jurídicos lo más criticable es el trabajo de la comisión ex profeso.
La dictaminadora se escuda en el principio de autonomía de los estados federados para legislar. Leyendo y analizando el dictamen todos los argumentos expuestos son debatibles en lo académico, legal y constitucional. Políticamente hablando es preocupante la ormeta (ley del silencio) de los legisladores potosinos. Sin discutir, argumentar o exponer posturas con 21 votos a favor y tres en contra se desechó la iniciativa que modificaría el Código Familiar del Estado.
Entendible el voto de Acción Nacional. Incomprensible que tres legisladores del PRD votaran en contra de los matrimonios igualitarios. Inaudito que Gerardo Serrano Gaviño, el legislador más joven, asumiera una postura tan conservadora. Inadmisible que la izquierda partidaria callara. Históricamente puedes perder las batallas contra los conservadores pero jamás guardar silencio ante la injusticia. Se ratifica que actualmente los sectores progresistas no están representados en el Congreso local.
Twitter: @frantoridaort1





