El gran ausente en la ceremonia de los Nobel, artista y ahora laureado con el premio de literatura, Bob Dylan, envió a través del embajador de Estados Unidos en Suecia una carta a la Academia, en la que primeramente se disculpó por no asistir personalmente y después agradeció el premio, algo inimaginable para él.
En el texto, Dylan menciona que en los últimos años estuvo leyendo, absorbiendo e inspirándose un poco de los que para él son grandes de la literatura, como Kipling, Shaw, Thomas Mann, Pearl Buck, Albert Camus y Hemingway. Asimismo recordó y analizó los procesos creativos de William Shakespeare. “Sus palabras fueron escritas para el escenario, para ser habladas y no leídas”. “Estoy seguro que él pensaba en cosas diferentes como: ¿Quién será el actor apropiado para este papel?”, expresa Dylan en la carta.
El Premio Nobel de Literatura 2016 menciona que cuando inició a escribir sus canciones siendo un adolescente, e incluso a desarrollar algunas habilidades, sus aspiraciones despegaron. Pensaba que sus letras serían “escuchadas en bares, tal vez en sitios como la cárcel de Carnegie o el paladio de Londres”. “Haciendo éxitos y escuchando tus canciones en la radio significa que estás alcanzando a grandes audiencias y eso debería mantenerte en lo que estás haciendo”.
Por último, Dylan reconoció los esfuerzo de la Academia y su poder de percibir las cosas más claramente que sus grandes auditorios; después regresó a las disculpas para explicar su ausencia: “Como Shakespeare, estoy bastante ocupado en cosas de creatividad y en enrollado en los aspectos de mi mundana vida, como ¿Quién es el mejor músico para estas canciones?, ¿Estoy grabando en el mejor estudio?, ¿Esta canción estará en el tono correcto? Algunas cosas nunca cambian, incluso en 400 años, dijo.





