La nueva tarifa representa una rebaja de 0.50 centavos de CUC en comparación con los dos dólares por hora que Etecsa cobraba hasta ahora en las salas de navegación o zonas Wifi de la isla, pero es un valor todavía inalcanzable para la mayoría de los cubanos que recibe un ingreso mensual promedio de 29 dólares.
Cuba, con 11.1 millones de habitantes, cuenta actualmente con unas 900 salas de navegación de internet y más de 200 puntos de acceso inalámbrico, que disponen de conexiones de alta velocidad de dos megas, algo inusual en la isla.
De cada mil cubanos, 348 tuvieron acceso a internet en 2015, según cifras oficiales. Instituciones estatales, universidades, centros de investigación y otras entidades también reciben el servicio.
Mientras el acceso domiciliario está restringido a médicos, periodistas y abogados, y constituye uno de los principales reclamos que los cubanos le hacen al gobierno del presidente Raúl Castro.
En un paso más en la lenta apertura a la autopista virtual de la información, Etecsa informó este lunes que iniciará “en los próximos días” una prueba con 2 mil usuarios en La Habana Vieja a los que dará acceso a Internet desde sus casas, con tecnología ADSL.
Una responsable de Etecsa, Ana María Méndez, explicó que este “experimento”, que durará dos meses, permitirá a la empresa “evaluar, sobre un escenario real, las posibilidades” de llevar Internet a los hogares cubanos en otras zonas de la isla.





