Ciudad de México. Ante los persistentes comentarios de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) debe dar a conocer con “mayor consistencia” qué busca cambiar y por qué en el modelo educativo del país, a lo que se suma la preocupación por el poco tiempo que se tiene para su implementación, el secretario del ramo, Aurelio Nuño Mayer, se comprometió a presentar en no más de mes y medio un “documento específico con la ruta de implementación” del nuevo modelo educativo y curricular, que incluirá, dijo, “tiempos y mayor precisión”.
Al presentar los resultados de la consulta sobre el nuevo modelo educativo y la propuesta curricular, elaborado por el Centro de investigación y Docencia Económica (CIDE), Blanca Heredia, coordinadora del equipo de especialistas que encabezó el proceso de sistematización y análisis de los cerca de 300 mil comentarios recabados, insistió en que se trató de un ejercicio “inédito” y “transparente”, aunque, admitió, “sumamente complejo”, por la cantidad y diversidad de comentarios vertidos.
Sin embargo, de acuerdo con los datos dados a conocer por el CIDE, de los cerca de 200 planteles educativos con Consejo Técnico Escolar (CTE), sólo participaron 17 mil 715, es decir, menos del 10 por ciento; y de bachillerato se estima que se sumaron a la consulta sólo 7 mil planteles, que corresponden a 12 mil 793 academias, que agrupa a los docentes de cada una de las disciplinas.
Además, especialistas del CIDE que participaron en este proceso reconocieron que al menos una de las plataformas, la consulta en línea, enfrentó problemas para el procesamiento de datos, pues no se pudo contabilizar cuántos de los 51 mil registros obtenidos son de usuarios que sólo ingresaron una vez, y tampoco se puede identificar cuántos son docentes y directivos.
A la plataforma en línea, se sumaron los resultados de los foros nacionales organizados por la SEP, los foros estatales, los 17 mil CTE, las academias en escuelas de bachillerato y los foros externos. De acuerdo con el CIDE, en total se recabaron cerca de 300 mil comentarios con la participación de 232 mil personas 416 personas y 30 mil 508 comunidades escolares, aunque no se dio a conocer el número total de docentes frente a grupo, directores y autoridades educativas que se sumó a este ejercicio, que destacaron “fue voluntario”.
Entre los principales hallazgos se destaca que si bien hay una aceptación y valoración de los objetivos generales planteados en el nuevo modelo educativo y curricular, sus fines son percibidos como “ambiciosos” tanto en el sentido de ser un factor “inspirador” como en una falta de realismo e insuficiente consideración a las limitaciones que prevalecen en muchas escuelas.
Blanca Heredia, investigadora del CIDE y coordinadora del proceso de análisis de la consulta reconoció que muchos participantes demandaron “mayor consistencia en las finalidades expresadas en los tres documentos del planteamiento” presentado por la SEP así como mayores referencias teóricas del mismo, conocer el diagnóstico de la SEP sobre reformas educativas anteriores y que se dé más información sobre los ajustes institucionales, tanto a nivel nacional como estatal que se deben realizar para su implementación.
Además destacó que hay una preocupación por el “horizonte temporal” para la implementación del modelo educativo, pues se pretende llevarlo a las aulas cuando sólo restan dos años de la presente administración. También se detectó que los participantes consideran que se trata de una política educativa que no toma en cuenta suficientemente la diversidad de contextos educativos que existen en México.
Heredia indicó que otra de los comentarios más frecuentes es que se considera necesario conocer la forma en que se plantea evaluar el aprendizaje en campos como el desarrollo socioemocional y las propuestas de competencias, resaltó además que las opiniones en torno a la propuesta pedagógica fueron las menos numerosas, en particular sobre los contenidos curriculares.





