Jorge Torres
Juan Jesús Priego Rivera, vocero del arzobispado de San Luis Potosí, consideró buena señal los planes de austeridad presentados por los gobiernos estatal y municipal, así como por los poderes Legislativo y Judicial, aunque criticó a este último, pues dio una respuesta “muy vacilante”, que parece ser sólo un anuncio “para cumplir”, pues no se habló en ningún momento de bajar los sueldos a los magistrados que tiene altas percepciones salariales.
“Su respuesta ha sido vacilante, y sin embargo los magistrados tienen sueldos muy altos”, dijo Priego Rivera, y mencionó que incluso los magistrados nacionalmente ganan mucho más que un presidente, por lo cual si dentro del Poder Judicial se está pensando sólo “en sus intereses” y no en los de México pues es mejor que lo digan, que digan que no quieren hacer recortes, pero que no digan que sí y a la mera hora que no, pues hay que “jalar parejo”.
Asimismo, comentó que en general espera que estos ajustes sean reales, porque luego pasa que les bajan a los funcionarios 10 por ciento de nómina pero el resto a lo mejor se lo dan de vales, y al final de cuentas el gasto público es el mismo, “tienen que ser ajustes por el bien de México y hacer causa común en esta situación crítica que estamos viviendo los mexicanos, a todos los niveles tenemos que vivir este ajuste, pero sí pedimos que las medidas de austeridad sean vividas por todos los ámbitos para que no haya alguien que diga que no puede”.
Toma la Iglesia medidas de austeridad
Cuestionado sobre el plan de austeridad de la Iglesia potosina, señaló que el arzobispo, Jesús Carlos Cabrero Romero, ya había anunciado semanas atrás algunas medidas de austeridad en sus servicios religiosos, incluso dijo que si alguna persona no tiene dinero la indicación hacia los sacerdotes es que presten el servicio a los ciudadanos; aunque dijo que el sueldo de los sacerdotes no será tocado, pues solamente ganan entre 6 mil y 7 mil pesos mensuales, lo cual es suficiente para cubrir sus gastos personales.
Finalmente, reiteró que las medidas de austeridad que han implementado otros gobernadores son muy buenas, pero quizás no era conveniente ni prudente hacer un recorte más drástico, pues puede haber una inconformidad interna, pero son buenas estas medidas siempre y cuando se apliquen sin trampas y apegadas a la realidad, pues si no se hace así “sólo sería como una pantalla”.





