Morelia, Mich. La comunidad indígena de Santa María Ostula, municipio de Aquila, manifestó que exige la aparición con vida de los cinco comunitarios retenidos por el crimen organizado, y sostuvieron que fueron elementos de la Secretaría de Marina los que se llevaron a sus compañeros y los entregaron a delincuentes que todavía operan en la región sierra-costa nahua.
A partir de hoy, los manifestantes determinaron reforzar los filtros de seguridad en Xayacalán y en Tizupán, y bloquearon la carretera federal 200 en el punto conocido como Triques donde impiden el paso al transporte de empresas mineras y transnacionales, así como a elementos de la Marina y el Ejército.
A través de un comunicado, la comunidad de Ostula -liderada por Cemeí Verdia- informó que ayer a las 16 horas los delincuentes se comunicaron con el gobierno municipal de Aquila para exigirles que les entreguen las 21 armas que tiene la dirección de seguridad pública municipal y desmantelen el retén de vigilancia que hay en la pequeña población de Tizupan, perteneciente a la tenencia de Pómaro.
“A partir de los testimonios recopilados, es posible certificar que los marinos no detuvieron al azar a los cinco ex integrantes del grupo de autodefensa, y desde hace meses policías municipales de Aquila”, Abigail Farías Fernán, Crispín Francisco de Aquino, Saúl Fabián Meraz Martínez, Eleno Valencia Zambrano y Francisco Carreón Valencia, quienes estaban plenamente identificados y eran el objetivo de esta acción.
“La comunidad indígena nahua reitera que en varias ocasiones ha denunciado la actuación criminal de varias personas que pertenecen a células remanentes de los Caballeros Templarios, grupo criminal que tuvo que abandonar el territorio de la sierra-costa michoacana a partir de febrero de 2014, debido a la presencia de autodefensas, policías comunitarias y guardias comunales. Menciona como cabecillas del grupo criminal a Jesús Cruz Virrueta, El Chuy Playas, Fernando Cruz Mendoza, El Tena y José María Cruz, El Tunco.





