Jorge Torres
“Por ese gran volumen diario de atenciones, hay espacios en donde obviamente hay que mejorar, hay ocasiones donde como cualquier profesión se cometen errores y esto es propio de la naturaleza humana”, señaló el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Mikel Arriola Peñalosa, en entrevista con La Jornada San Luis, donde atribuyó los casos de negligencia médica y malos tratos de personal de la institución a la gran cantidad servicios que presta el IMSS, aunque dijo que el instituto se está avocando a combatir estas malas prácticas.
Arriola Peñalosa indicó que actualmente el IMSS otorga 500 mil consultas, seis mil cirugías, siete mil urgencias y atiende mil 200 nacimientos, todo diariamente, lo cual causa una constante interacción entre el personal del instituto y los derechohabientes, que no evita que se den casos donde el derechohabiente considere que se le está atendiendo de una manera poco profesional, o que se presenten “complicaciones” que puedan ocasionar muertes de pacientes, las cuales dijo que se lamentan mucho, y ante cualquiera de los casos en donde los derechohabientes consideren que recibieron una mala atención por parte del IMSS, inmediatamente se actúa para deslindar responsabilidades.
Por ello también señaló que sólo el año pasado el instituto generó capacitación a 120 mil personas que tienen trato directo con los pacientes, esto mediante el programa Saludar, Escuchar y Responder, de Buenas es Mejor, donde ya se han visto resultados en la mejora de la atención que se brinda a los derechohabientes y pacientes, incluso también se capacita en los procesos médicos para evitar negligencias.
“Podemos revisar en los índices de satisfacción del derechohabiente que en las unidades donde hemos aplicado este programa se ha mejorado la satisfacción, nada nos faltan 90 mil compañeros, se trata de mejorar el propio trato y se trata de mejorar la capacidad”, agregó.
Se rescató a un IMSS quebrado
Arriola Peñalosa destacó además el “histórico” momento del IMSS en términos financieros, pues por primera vez en 30 años se pasó de números rojos a números negros, con un superávit de 6 mil 400 millones de pesos, lo que significa una reducción de 60 por ciento del déficit que generó José Antonio González Anaya, quien fuera director general del IMSS desde diciembre de 2012 hasta el 8 de febrero de 2016, cuando Arriola Peñalosa tomó las riendas de un IMSS en crisis, pero gracias a las medidas tomadas ahora se tiene una cartera de fondos de 20 mil millones de pesos de inversión para el cierre de la administración, con lo cual se ha podido invertir en infraestructura hospitalaria; sólo para San Luis Potosí se ha hecho una inversión de cerca de 500 millones de pesos, entre nuevas unidades de medicina familiar, ampliaciones y rehabilitación de espacios del instituto.
Asimismo, para ayudar a la economía familiar, no se subió ningún precio en 2017 por parte de los servicios del IMSS, lo que es el tema de guarderías, teatros, funerarias y tiendas de abarrotes, en donde se vende cerca de mil 500 millones de pesos al año. “Todos los recursos de este superávit histórico que ha registrado el instituto se han utilizado para infraestructura, pensiones, salarios y medicinas, en 2012 estaba quebrado el IMSS, no había recursos para pagar pensiones, ni siquiera para construir hospitales o comprar medicinas o pagar salarios, ahora hemos logrado salvar al IMSS”, dijo.
Migrantes, una de las prioridades del IMSS
Finalmente, sobre la situación de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, comentó que el IMSS se anticipó a toda esta situación, ya que a finales del año pasado se firmó un convenio con la Secretaría de Relaciones Exteriores para facilitarle el pago de las pensiones a los mexicanos radicados en Estados Unidos, ellos ya no tienen que hacer el trámite de supervivencia en México, y ya no tienen que hacer un trámite burocrático de 40 días en el consulado, pues ahora ya se puede hacer vía electrónica, incluso el acuerdo salió publicado el pasado viernes en el Diario Oficial de la Federación.
Aunado a esto se está ofreciendo el seguro de salud para la familia de migrantes, cuyo costo varía entre 90 y 198 dólares, para todos los rangos de edad. Asimismo, señaló que el IMSS estará muy atento por si hay flujos atípicos de mexicanos, además recordó que se tiene el IMSS Prospera, el cual es un régimen de no derechohabiencia
“Seguramente muchos de los que regresen, no sé en qué magnitud, se reincorporarán a la vida laboral, porque además tienen muchas capacidades desarrolladas en Estados Unidos y pues aquí los tendremos en las plantas y serán derechohabientes del instituto”, finalizó.





