Roberto González Amador
Ciudad de México. El Banco de México decidió transferir al gobierno federal 321 mil 653.3 millones de pesos, producto de las ganancias de operación -conocidas como remanentes- que obtuvo en 2016, principalmente como efecto de la depreciación del peso frente al dólar en el valor de la reserva internacional de divisas.
“La determinación del remanente de operación se hizo en estricto apego a la ley del Banco de México y por lo tanto en cumplimiento del mandato constitucional de mantener una inflación baja y estable”, mencionó el banco central en un comunicado este miércoles.
De acuerdo con la Ley del Banco de México, el remanente de las operaciones de cada año fiscal debe ser entregado al gobierno federal, lo que se concretó el martes.
El gobierno federal está obligado por ley a emplear los recursos que le transfiere el Banco de México para reducir la deuda pública y transferir otra parte a los llamados “fondos de estabilización”, constituidos para compensar caídas en los ingresos esperados del sector público.
La depreciación del peso frente al dólar aumenta el valor en moneda nacional de las reservas internacionales del banco central -que están constituidas en divisas- y es de esa revaluación de donde proviene fundamentalmente el remanente de operación.
En 2016, el Banco de México obtuvo un resultado neto -que si se tratara de una instancia privada sería el equivalente de las ganancias- por 535 mil 311.2 millones de pesos.
De dicho monto, la Junta de Gobierno de la institución decidió destinar seis mil 576.7 millones de pesos a incrementar la reserva de capital para, de esa forma, alcanzar el objetivo de capital más reserva de 125 mil 261 millones de pesos, dijo la institución en un comunicado.
A la vez, la Junta de Gobierno decidió incrementar la revaluación de activos en 207 mil 81.2 millones de pesos, para que alcance 268 mil millones para proteger el capital en previsión de una posible apreciación del peso frente al dólar (lo que, de ocurrir, podría generar una disminución de su remanente de operación).
Y, derivado de lo anterior, el remanente de operación resultó de 321 mil 653.3 millones de pesos, que fueron transferidos el mismo martes al gobierno federal.
Con los recursos transferidos por el Banco de México -que no están considerados en el Presupuesto de Egresos de la Federación para este año-, el gobierno federal estará más cerca de cumplir la meta de cerrar 2017 con un superávit primario, que es la diferencia entre ingresos y egresos antes del pago de intereses de la deuda, dado que los recursos aportados por el banco central se destinarán principalmente a la reducción de pasivos.





