Ángel Vargas
Ciudad de México. Durante la presentación disco compacto Música para un árbol, en torno de la obra de Sandra Pani, efectuada la noche del martes en el Colegio Nacional, el compositor Mario Lavista refrendó su convencimiento acerca de la existencia de vasos comunicantes entre las diferentes expresiones artísticas.
Al respecto, recordó el puente que históricamente ha unido a la pintura con la música y, que su caso, dijo, ha estado muy presente a lo largo de su quehacer, al igual que la literatura.
La presentación de este álbum, editado por Tempus Clásico y El Colegio Nacional, formó parte del programa académico del 33 Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México.
El acto sirvió asimismo para rendir homenaje Karlheinz Stockhausen, con motivo del décimo aniversario de su fallecimiento, tributo a cargo del ensamble del Cepromusic, dirigido por José Luis Castillo, con la interpretación de dos obras del compositor alemán.
El mencionado disco reúne dos piezas de Mario Lavista, Música para un árbol y Bocetos para una rama, escritas ex profeso para acompañar de manera respectiva a las series-exposiciones De Ser árbol y Desnudatio Perfecta, de Sandra Pani.
El compositor y docente aclaró que su acercamiento a la pintura por medio de la música “nada tiene de científico” y explicó que nunca le ha interesado decir que un color corresponde a determinada vibración.
“Simplemente, pienso que hay ciertos cuadros que en sí mismos encierran una serie de sonidos o de ruidos y hay que agudizar el oído para escuchar lo que sucede dentro de esta pintura”.
En su turno, la pintora Sandra Pani asumió a la música como una de sus más grandes pasiones y subrayó que las muestras mencionadas tienen para ella profundo significado, pues no sólo conjugan imagen y sonido, sino que sus pinturas se encuentran acompañadas por la música y, más aún, sirven como detonantes de reflexiones sonoras para diversos compositores.
“Es como si a través de este proyecto se unieran las dos pasiones de mi vida y se materializaran en este disco”, dijo y mencionó que en su trabajo cotidiano siempre se acompaña de música clásica, por lo que le resulta muy natural que el espectador vea sus obras arropadas por esa espléndida música.
De acuerdo con la musicóloga Luisa Vilar Payá, autora de las notas del disco, las obras creadas por Lavista a partir de ambas series-exposiciones subrayan la musicalidad implícita en ellas.
Asimismo, agregó, la representación de intersticios por los que la mente transita y la temporalidad que ello involucra. Al mismo tiempo, las dos obras musicales se realizan desde perspectivas opuestas, si bien complementarias.





