Claudio Bañuelos, corresponsal
Pabellón de Arteaga, Ags. Elementos de la Policía Municipal detuvieron a dos policías estatales de Zacatecas, quienes fueron detectados platicando con un vendedor de drogas para “convencerlo” de que trabajara para un grupo delictivo, sin revelarse cuál, en este municipio.
A los elementos zacatecanos les aseguraron armas de fuego y droga, así como una lista con nombres de personas a las que pretendían “levantar” para que trabajaran para la organización criminal.
Los policías estatales zacatecanos fueron identificados como Sócrates “N” y Claudio “N”, quienes fueron llevados a la Fiscalía General del Estado para ser investigados.
Los hechos se verificaron la tarde de este jueves en esta cabecera municipal.
Los elementos de Seguridad Pública realizaban un recorrido de vigilancia cuando en una calle detectaron un vehículo estacionado tripulado por dos sujetos, los cuales estaban platicando con otro individuo, que se encontraba en la vía pública.
Tal situación les pareció extraña debido a que reconocieron al que estaba en la calle como un vendedor de drogas que operaba en esa zona, razón por la que decidieron interceptarlos a todos, ya que sospecharon que los ocupantes del vehículo pudieran estar comprándole enervantes.
Al abordarlos, les pidieron que descendieran del coche y al hacerlo los registraron, encontrándoles, armas de fuego y una cantidad de droga que no fue revelada.
Los dos sujetos vestían de civil, pero confesaron que eran oficiales en activo de la Policía Estatal de Zacatecas.
Además, los policías pabellonenses interrogaron al traficante de drogas, que señaló que los dos sujetos trataban de “convencerlo” de que trabajara para un cártel, sin dar a conocer cuál.
Asimismo, a los zacatecanos también se les aseguró una lista con los nombres de varias personas, indicando que tenían la encomienda de privarlas de su libertad para “persuadirlas” de que trabajaran para el mismo grupo delictivo.
Frente a lo delicado del asunto, los policías estatales de Zacatecas fueron llevados a las instalaciones de la Dirección de Seguridad Pública Municipal y posteriormente se trasladaron a la ciudad capital para ser entregados en la Fiscalía General donde fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público, que inició una carpeta de investigación.





