Carolina Gómez Mena
Lago de Guadalupe, Mex. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) se sumó al “hartazgo” ciudadano existente contra la “corrupción desmedida” y dijo que es urgente rezar para que los políticos no caigan en la tentación del poder.
En conferencia Alfonso Miranda Guardiola, obispo auxiliar de Monterrey y secretario general de la CEM señaló que “no unimos al hartazgo no podemos soportar ni permitir que siga una corrupción desmedida contra el pueblo de Dios, sus derechos y dignidad”.
Gustavo Rodríguez Vega, arzobispo de Yucatán y responsable de Justicia y Paz del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), también expresó su rechazo a la corrupción y precisó que todo el dinero robado debe ser regresado a la población.
“Es un peligro muy grande tener poder entre las manos así es que a nuestros hermanos políticos pues a rezar mucho por ellos, por los que nos gobiernan porque siempre están en el peligro, en la tentación por ver enfrente cantidades de dinero, pero que son del pueblo y que al fin y al cabo apenas serán suficientes para algunas obras en favor del pueblo. Que se tienten el corazón y que se cuiden porque algunos llegan totalmente honestos y con muy buenos propósitos e ideales pero pueden dejarse corromper con el tiempo”, expuso Rodríguez Vega.
En la 103 asamblea plenaria, los obispos del país señalaron que es “urgente combatir la corrupción y la impunidad en cualquier ambiente, ya que destruyen la confianza, limitan el compromiso y frenan el desarrollo”.
Agregaron que para que esto no ocurra “debemos ser una sociedad participativa, congruentes con los valores que nos dan identidad, sin divisiones que destinen el futuro se requiere también de actores políticos que vayan más allá de sus intereses individuales, de grupo o de partido y tengan un corazón grande, visión amplia y bolsillo pequeño”.
Frente a casos como los de los ex gobernadores de Veracruz, Javier Duarte y de Tamaulipas, Tomás Yarrington, Miranda Guardiola, subrayó que los gobernantes deben tener responsabilidad social y hacer buen manejo del dinero público.
En el tema de migrantes, Guillermo Ortíz Mondragón, obispo de Cuautitlán y presidente de la Dimensión de Movilidad Humana de la CEM, reconoció que la demanda de recursos en las casas de migrantes está “desbordada”.





