Durante la conmemoración de los 50 años de inicio de la construcción del sistema, donde entregaron medallas y reconocimientos a quienes participaron en el diseño y obras, explicó que el consejo estará integrado por ex directores, pioneros e ingenieros, porque será “la piedra angular del transporte”.
Hace 47 años cuando inició operaciones, recordó, fuimos pioneros al introducir la cinta magnética en los boletos, utilizada después en las tarjetas de crédito, y en la introducción del pilotaje automático 135, pero ya han quedado obsoletos; y “ahora debemos volver a ser pioneros, por ello la creación de este consejo honorario, cuya integración se dará a conocer el primero de julio”.
En la policlínica del STC, ubicada a un costado de la estación Cuauhtémoc, zona donde iniciaron las obras del Metro hace medio siglo, Héctor Polanco Bracho, ex jefe del departamento de estudios previos del Sistema de Transporte Metropolitano, área creada en la empresa Ingenieros Civiles Asociados (ICA), para su construcción, recordó el camino que se siguió para el proyecto.
Se inició con una planeación de dos líneas en cruz, que conectarán el centro con extremos urbanos, en 1965, y dos años después se actualizó a tres líneas para conectar seis extremos de la ciudad, entre los cuales estaba Tasqueña, Observatorio, Tacuba y Zaragoza.
La meta era atender a 6.3 millones de capitalinos y un millón y medio del estado de México y cumplir con el reto de “crear la semilla y el árbol del Sistema de Transporte Colectivo, con una visión de futuro, con 40 kilómetros y 48 estaciones, entregándose el 19 de junio de 1969, el primer tramo de la línea 1, de Chapultepec a Zaragoza y el puesto de control central”, comentó.
De 1972 a 2010, el Metro contaba ya con 195 estaciones y 226 kilómetros, en 12 líneas, donde circulan 390 trenes que atienden cinco millones de viajes diarios en promedio, con lo que se rebasa en 25 por ciento el espacio en andenes y ha llevado a 70 por ciento menos tiempo de espera en andenes, para cumplir con los intervalos mínimos de seguridad.
Sin embargo, el Metro enfrenta nuevos retos, porque la metrópoli de la Anáhuac tiene 23 millones de habilitantes, llevándolo a operaciones limítrofes, por lo cual se requiere de una mayor oferta de transporte masivo y reducir la inversión en infraestructura para el automóvil; y la construcción de la nueva terminal aérea representa un nuevo reto para que crezca el STC, consideró.





