En la población escolar, 4 de cada 10 menores padecen obesidad, y según las estadísticas, el 50 por ciento de ellos, tienen diabetes tipo II, notificó la pediatra del Hospital General de Zona No. 1, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí, Guadalupe Delgado Onofre.
La doctora refirió que en la actualidad se atiende a un promedio de 80 pacientes infantiles con diabetes, y atribuyó el incremento de esta enfermedad a los cambios en el estilo de vida de las familias, ya que anteriormente tenían más actividad física y consumían alimentos más saludables, pero recientemente ha aumentado el sedentarismo con el uso de aparatos electrónicos.
Agregó que anteriormente la diabetes infantil de tipo uno se consideraba de mayor prevalencia, “sin embargo, derivado del incremento en la obesidad, más del 50 por ciento de las niñas y niños que tenemos con esta enfermedad padecen ahora diabetes tipo dos”.
Detalló que las complicaciones en pacientes diabéticos, como retinopatía, insuficiencia renal, pérdida de sensibilidad de las extremidades, entre otros, se presentan más rápidamente en infantes que en los adultos que padecen la enfermedad.
La pediatra señaló que la última Encuesta Nacional de Salud arrojó un aumento en el sobrepeso y un consecuente incremento en diabetes, “actualmente, en la población escolar hasta cuatro de cada diez niños pueden tener obesidad, lo que es un factor predisponente para la diabetes tipo dos”.
Apuntó que otro de los factores de riesgo es la diabetes gestacional, que ha tomado relevancia en los últimos años, “esta es la programación genética que se le da a la niña o al niño a nivel metabólico, la forma en que la madre se prepara antes del embarazo, el cuidado del peso del bebé al nacer, la alimentación complementaria, entre otros”.
Delgado Onofre dio a conocer que existen recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para cambiar el ritmo de vida, entre las que destacan practicar ejercicio físico moderado, mínimo 30 minutos durante cinco días a la semana.
La doctora recomendó a los padres de familia estar al pendiente de sus hijas e hijos, sobre todo si presentan síntomas como aumento de apetito y de sed, mayor frecuencia al orinar, pérdida de peso o decaimiento, y de presentarse, llevarlos con el médico especialista para tener un diagnóstico y tratamiento adecuado.





