Julio Reyna Quiroz
Ciudad de México. Lo ocurrido en el Paso Exprés en Cuernavaca no significó la primera tragedia en la que ha estado envuelto el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.
En julio de 2011, cientos de familias de los municipios de Ecatepec y Nezahualcóyotl padecieron severas inundaciones de aguas negras por el desborde del Río de los Remedios, el cual fue provocado, según dictámenes de las autoridades federales, por la deficiente construcción de un puente vehicular del Circuito Exterior Mexiquense, a cargo de la española OHL. En ese año el secretario de Comunicaciones del Estado de México era Ruiz Esparza.
Los reportes periodísticos de La Jornada de aquel año indicaron que “el puente tapó el río de Los Remedios y contribuyó a que las aguas salieran de cauce”. El puente, ubicado sobre el río de Los Remedios, que da acceso al Circuito Exterior Mexiquense a partir del Periférico Oriente, fue construido en 2004 y, uno de los argumentos para explicar el por qué se convirtió en un tapón, fue que el puente se hundió hasta quedar al mismo nivel que el cauce “debido a la carga vehicular”.
Luego de aquellas inundaciones que afectaron a cientos de viviendas y a miles de personas de los dos municipios, la Comisión Nacional del Agua por conducto del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México, clausuró el puente y ordenó su demolición a las autoridades del gobierno mexiquense, encabezado por Enrique Peña Nieto. Ruiz Esparza expresó su rechazo a esa decisión.
OHL fue obligada a construir un distribuidor vial y, desde entonces y a pesar de las fuertes lluvias de los recientes años, el Río de los Remedios no ha vuelto a desbordarse.





