La soprano Irasema Terrazas participó la noche del martes en el ciclo ‘La música contada por los músicos’, coordinado por Theo Hernández en la Fonoteca Nacional. En la sesión de escucha se pudo apreciar su gran versatilidad, ya que ha cantado desde la música antigua hasta la comedia musical, por medio de una serie de grabaciones tanto de estudio como en vivo.
Luego de expresar que el cantante siempre está unido a un texto, “somos un personaje o una anécdota, siempre contamos algo”, Terrazas habló de su técnica vocal que “te permite abarcar la música que te interesa. Para mí la técnica clásica es la más sana porque te permite explorar todas las posibilidades del instrumento (la voz)”.
En cuanto a su “versatilidad”, señaló que ésta no siempre fue pedida. Sin embargo, en México así como en América Latina, “si uno quiere vivir de esta profesión tiene que tomar otros caminos”. Por ejemplo, ha prestado su voz para diferentes películas de Walt Disney como Enredados. También presentó una grabación en vivo en la que canta Cucurrucucú paloma de Tomás Méndez, con un mariachi.
Para Hernández cantar géneros tan diferentes es una muestra del dominio del estilo que posee la soprano. Terrazas acotó que “antes me tardaba días en cambiar de estilo, ahora no tanto”.
A la pregunta sobre cómo cambia la voz con el tiempo, la también docente contestó que en términos generales “uno empieza más ligero, pero con el paso de los años ésta se va engrosando y adquiere un color más redondo”.
Hernández indicó que la mayor parte de los cantantes quieren triunfar con el repertorio tradicional de la ópera, no obstante Terrazas ha estado abierta a la música de los compositores mexicanos contemporáneos, entre otras cosas, porque le satisface estrenar una obra.
El público asistente, muy versado en el tema, le hizo todo tipo de preguntas, incluso, respecto al cuidado de la voz, a lo que la soprano recomendó vocalizar y dormir ocho horas, aunque reconoció que éste último luego resulta difícil en la actualidad.





