Mientras tanto, la tasa de subocupación, que es el porcentaje de la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de ofrecer más tiempo de trabajo, se ubicó en julio en 6.4 por ciento, 8 décimas de punto menos que en junio y 1.5 puntos por debajo del nivel registrado en julio del año pasado, añadió el organismo.
En julio pasado, también disminuyó la tasa de ocupación en el sector informal, que se ubicó en 26.5 por ciento de la población ocupada, lo que representa que más de una cuarta parte de las personas que tiene alguna actividad la realiza en condiciones de informalidad económica.
Esa misma tasa fue menor en 0.4 puntos a la de junio de este año e inferior en 0.6 puntos a la de julio de 2016, añadió el Inegi.
La tasa de ocupación en el sector informal considera a todas las personas que trabajan para unidades económicas no agropecuarias operadas sin registros contables y que funcionan a partir de los recursos del hogar o de la persona que encabeza la actividad sin que se constituya como empresa.
De ese modo, la actividad en cuestión no tiene una situación identificable e independiente de ese hogar o de la persona que la dirige y por lo mismo tiende a concretarse en una muy pequeña escala de operación, de acuerdo con la definición del Inegi.





