Fernando Camacho Servín
Ciudad de México. La industria tabacalera podría estar a punto de lograr la aprobación por parte de las autoridades sanitarias del país de la venta de un tipo de cigarrillo electrónico que se presenta como menos dañino, y ante el cual no hay regulaciones eficientes hasta el momento, advirtieron organizaciones civiles.
Juan Zínser, presidente del Consejo Mexicano contra el Tabaquismo, subrayó que este nuevo dispositivo –cuyo nombre comercial es IQUS (que significa en inglés “I quit ordinary smoking”, o “dejo de fumar de manera convencional) juega con la idea de ser una forma menos nociva de consumo de tabaco, sin evidencia científica que lo respalde.
La empresa Philip Morris, promotora del IQUS, afirma que este aparato no quema por completo el tabaco, sino que “sólo lo calienta”, por lo que el fumador estaría inhalando una especie de vapor de tabaco, en vez de humo, lo cual es falso, explicó Zínser, puesto que de todas formas se produce un consumo de nicotina.
“La industria recicla estrategias de mentira, con modalidades de un tabaquismo supuestamente menos dañino”, en las cuales incluso echa mano de un diseño de IQUS muy parecido al de un teléfono inteligente, para eliminar la sensación de que se trata de un cigarrillo y darle al consumidor la idea de qué es un aparato moderno y sofisticado.
Por su parte, Erick Antonio Ochoa, director de políticas en salud pública de la Fundación Interamericana del Corazón, indicó que Philip Morris ya ha tenido acercamientos con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y la propia Secretaría de Salud (Ssa) para lograr la aprobación de venta del IQUS a finales de este año, pero sin definir reglas claras para su comercialización y control.
“No se han hecho evaluaciones independientes y nos preocupa que la aprobación pueda darse escuchando sólo los argumentos de la industria tabacalera”, enfatizó el especialista.
Por tal razón, las organizaciones civiles enviaron una carta a la Asamblea y la COFEPRIS para exigirles que se hagan públicos todas las negociaciones relacionadas con el IQUS y otros dispositivos electrónicos utilizados para administrar nicotina.





