La Fundación Conciencia y Dignidad A.C. presentó un proyecto con la finalidad de que se establezcan y regulen ciertos mecanismos para transparentar los recursos y aportaciones que se realizan para ayudar a los damnificados por los recientes sismos en el país. El proyecto plantea la creación de una página en internet controlada por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) para conocer en tiempo real el estado de las cuentas bancarias habilitadas para recibir donativos.
Igualmente se promueve que la entrega de víveres y donaciones a la población se realice sin logotipos, insignias o referencias a grupos, organizaciones, instituciones, gobiernos o partidos políticos. En general, el proyecto busca desvincular la promoción o el aprovechamiento político de la tragedia por la que atraviesa el país y garantizar la entrega de recursos a quienes más los necesitan para que no decaiga el ánimo solidario de los ciudadanos.
A continuación se transcribe íntegramente el documento:
El presente proyecto tiene como objetivo, que la enorme solidaridad puesta en práctica por millones de mexicanos cada vez que hay una tragedia, llegue de forma visible, trasparente y segura a quienes de verdad lo necesitan.
Todos hemos visto y somos testigos de que cada vez que sucede una tragedia, particularmente las provocadas por fenómenos naturales, que afecta a grandes sectores de la población, sea particularmente un sismo o un huracán, aparecen inmediatamente casi primero que ninguno, los bancos, quienes ofrecen gentil y amablemente una cuenta bancaria de su propiedad para que la gente realice donaciones, cuyos destinos son, en todos los casos, absolutamente inciertos. Particularmente de la cuentas de los bancos, nadie sabe cuánto recaudaron, y si alguna parte de esos fondos de verdad fueron destinadas a algunos de los afectados por la tragedia, o todo, o nada. Nadie tiene forma de constatar hasta hoy, que lo recaudado en esas cuentas sea destinado en realidad para quienes han quedado sin techo, sin hogar, sin comida, sin nada.
Lo mismo sucede con los supermercados, cuando dicen, por un kilo de arroz que dones nosotros donamos otro, o con los empresarios que dicen por cada peso que dones nosotros donamos cinco.
No se trata de desconfiar de la buena fe de quienes se ofrecen para ser receptores de donaciones para ayudar a los afectados de una tragedia, de lo que se trata, es de construir formas de trasparencia y de garantías para todos aquellos millones de mexicanos, que con total entrega, muchas veces privándose de lo que no tienen, donan sin reparos para poder ayudar a sus hermanos en desgracia, y contribuir como puedan por razones humanitarias a quienes lo necesitan de manera urgente.
Aunque confiar en la buena voluntad de los bancos en particular, cuando se trata de donaciones que nadie sabe lo que hacen con ellas, puede ser como confiar ingenuamente, que la ayuda llegará, a los que la necesitan, cuando no tenemos ninguna certeza de ello.
No son pocas las veces que todos hemos visto que esa ayuda desinteresada, ha terminado siendo usada con fines políticos, se las etiqueta con rótulos de un partido político o se les colocan fajas de un gobierno, como si la ayuda humanitaria fuera financiada por ese gobierno y no fuera una contribución directa de la gente, del mexicano común y corriente, de quienes de verdad se conmueven con la necesidad extrema del otro, y no de quienes lucran con la desgracia ajena. Estos últimos, una especie que aparece siempre en las desgracias, y que es preciso identificar y prevenir.
Por estas razones, en la Fundación Conciencia y Dignidad estamos seguros de que se puede y es imprescindible, la construcción de formas de control y transparencia, para que las donaciones en caso de tragedias o desastres naturales, les lleguen a quien son de verdad sus verdaderos destinatarios, aquellos que de verdad las necesitan, los que han quedado sin techo, sin trabajo, sin comida, sin nada.
Estos mecanismos se pueden construir por dos vías: Una por la vía de la construcción de leyes que así lo permitan y le otorguen garantías a la solidaridad social que sin duda es parte de la identidad nacional, que es sin ninguna duda parte del ADN de los mexicanos.
Y se puede construir también por medio de la costumbre social, del establecimiento de prácticas de la población que dona, en donde sea ella misma, los mismos ciudadanos, quienes construyan mecanismos de control y verificación, para garantizar que esas donaciones y esa solidaridad le llegan a quienes más lo necesitan.
En esta propuesta, abordaremos mecanismos mixtos, que contemplan las dos formas anteriormente mencionadas.
Como México está en emergencia hoy, y como no siempre, como todos sabemos, las leyes se plasman de la manera más rápida, transitaremos el camino para que estas propuestas formen parte de un andamiaje legal que brinde garantías para la solidaridad inmensa de los mexicanos, mientras tanto, promoveremos en las conductas sociales y en los mecanismos de acción ciudadana, la costumbre de agudizar la mirada a donde se dona, y la construcción de mecanismos de participación social para que sea la misma gente, la que en todos los casos, sea la mejor garante de que lo que dona le llegue a quienes se le está enviado esa ayuda.
Los mecanismos aquí propuestos, hay que decirlo, tienden a fomentar las donaciones y la solidaridad, y de ninguna forma a burocratizar los mecanismos para poder hacerlo, pero sí bajo lineamientos que ofrezcan garantías mínimas para que la solidaridad cumpla su cometido y no se pierda en el camino.
Esta propuesta es planteada como un comienzo, para que se establezcan mecanismos para que haya trasparencia, claridad, responsabilidad social, y no haya engaño en cuanto al uso y destino de la solidaridad, y la misma pueda llegar a quienes son sus destinatarios, los que más lo necesitan. La misma sin duda podrá y deberá ser ampliada por la sociedad civil, así como por Diputados y Senadores. Pero su puesta en práctica es un deber moral, que hace imprescindible que se ya. Porque la emergencia social que vive México ocurre ahora.
Acá algunas de las propuestas, para que la solidaridad tenga transparencia y llegue a quienes son sus verdaderos destinatarios.
- Que cada quien que ofrezca una cuenta bancaria para que la gente done para los afectados por los sismos o por cualquier tragedia o fenómeno natural, deba inscribirse en el INAI. Esto deberá hacerse por correo electrónico y sin costo.
- El INAI destinará una página especial para esto, al igual que un área especial para tratar el tema de las donaciones.
- En la página del INAI destinada a las cuentas bancarias de las donaciones, este instituto abrirá una página en donde cada cuanta bancaria “sea transparente” y la gente mediante la web, pueda ver de manera directa, cuanto le llega de dinero a esa cuenta y cuánto va recaudando.
- Cada titular de una cuenta bancaria destinada a donaciones, deberá comprobar ante el INAI cuánto recaudó en total, y a dónde llevó esas donaciones.
- La comprobación del destino final de los fondos de estas cuentas, serán publicados por el INAI, en la página web destinada para tal fin, y en el mismo sitio de la cuenta en mención, como muestra de la consumación del objetivo y de que las donaciones sí beneficiaron a quienes eran sus verdaderos destinatarios.
- Dicha comprobación de los destinos finales de los fondos de las cuentas destinadas a los afectados por fenómenos naturales, también se podrá hacer mediante videos, o siendo acompañados en su entrega por organizaciones de la sociedad civil, o acompañados por medios de comunicación. Debiendo remitirse todo esto también a la página del INAI para que dichas formas de comprobación sean publicadas por el INAI junto a las cuentas de quienes recaudaron con este fin.
- Lo mismo se propone para los centros de acopio. Hoy vemos la multiplicación increíble de centros de acopio en donde desde un vecino común, hasta una enorme empresa, o los miembros de un partido político, ponen su centro de acopio, sin que existan garantías de dónde finalmente van las donaciones que llegan a estos centros. Para esto, proponemos un mecanismo igual al propuesto con el tema de las cuentas bancarias. Que quienes quieran abrir un centro de acopio deban comunicárselo al INAI, que se encargará a su vez de publicarlo en una página web estimada a ese fin, con fotos y datos de la ubicación del centro de acopio y cuyos titulares deberán mostrar al INAI, para que este instituto lo publique en el sitio destinado para tal fin, cómo fueron entregados, de qué manera y cuándo, las donaciones allí recibidas a los afectados directos.
- Proponemos un mecanismo mixto de control para que en todos los casos, la entrega de donaciones deba ir acompañada de organizaciones de la sociedad civil y de medios de comunicación.
- En esta propuesta, hay que destacar que los medios de comunicación jugarán un papel fundamental, debiendo acompañar las entregas de las donaciones a las comunidades afectadas.
- Para el acompañamiento de los medios de comunicación como control y testigo de las donaciones a las comunidades respectivas, el Estado deberá proveerles a través de la SEDENA, la Fuerza Aérea la SEMAR o la Policía Federal el traslado para poder cumplir con esta función.
- Proponemos que se promueva la “costumbre social” de elegir para las donaciones los sitios, lugares, organizaciones que cumplan con estos lineamientos, y que resulten confiables.
- Proponemos que se prohíba por Ley el etiquetamiento de las donaciones de la sociedad civil, como parte de las donaciones de un DIF estatal, o de cualquier dependencia de gobierno, o de cualquier partido político.
- Las dependencias de gobierno que participen en donaciones para las comunidades o la población afectada por un desastre natural deberán hacerlo con sus propios recursos.
- Proponemos que cualquier funcionario que obstaculice la entrega de ayuda humanitaria en caso de desastres naturales, sea investigado de inmediato por la Auditoria Superior de la Federación ( y no por sus congresos locales) entidad a la que se le confiera la facultad de poderlo destituir de inmediato si fuera el caso, y promover el inicio de la causa penal correspondiente.
- Proponemos que se establezca la costumbre social de que quienes hacen colectas de cualquier tipo en general, como obras de teatro, eventos de cualquier tipo, destinadas a los damnificados, les propongan a sus donatarios que los acompañen en la entrega de esos recursos a los damnificados, y proponemos que se establezca también que sean los donatarios, quienes les propongan a quienes recaudan acompañarlos a realizar la entrega de los recursos, o bienes, o víveres que sea hayan colectados o recaudados o recibido como donaciones.
- El espíritu de esta propuesta puede sintetizarse en una frase muy simple: “Ver para creer”. Esa debe ser la garantía social para saber que lo que se dona, llega en cada uno de los casos y en todos, a quienes son sus verdaderos destinatarios, los que más lo necesitan.
- Proponemos que cuando existan casos de funcionarios que utilicen las donaciones de la sociedad civil y de la población en general para promocionarse políticamente sean inmediatamente destituidos de sus cargos e inhabilitados por diez años.
- Promovemos que a los funcionarios que frivolicen las escenas de entrega de ayuda humanitaria a las comunidades afectadas sean sancionados. La entrega de víveres, donaciones de la población en general, elementos esenciales para la asistencia humanitaria, se deberá hacer en todos los casos, sin logos, ni insignias, ni inscripciones, ni referencia por el estilo, ni de grupos, ni de partidos, ni de organizaciones, ni de instituciones, ni de entidades de gobierno.
- Definir y hacer pública en todos los casos, en el que se presenten grandes tragedias el orden de prioridades por parte del gobierno federal y de darlas a conocer oportunamente. (lo cual en el caso de los sismos del día 7 y 19 de septiembre respectivamente el gobierno federal ha hecho).
- Proponemos que existan incentivos y reconocimientos institucionales a ciudadanos ejemplares, que en medio de las tragedias hayan actuado con particular entrega o consentido de grandeza.
- Sobre este punto proponemos que el Senado de la República ofrezca un reconocimiento a los ciudadanos: Eduardo Zárate, que han ayudado en medio de la tragedia a pesar de estar en sillas de ruedas; al ciudadano Héctor Rodarte, que a pesar de estar en muletas fue a ayudar a Jojutla; y al ciudadano Ángel Sánchez Santiago, que en Juchitán levantó la bandera de México de entre los escombros del Palacio Municipal.
- Hacemos nuestra la propuesta del Ing. Enrique Krauze, quien propone que empresarios como Carlos Slim, adopte un pueblo para la reconstrucción.
- Proponemos la formación de una Comisión de Notables que investiguen la corrupción en llamado cartel inmobiliario en la Ciudad de México.
- Proponemos la formación de una Comisión especial integrada por organizaciones sociales que funjan como veedores, en la aplicación de los recursos del FONDEN.
- Proponemos que considerando la situación de emergencia que vive México, tanto Senadores, como diputados federales, como también diputados locales, donen un mes de su sueldo para ser destinado para las víctimas de los sismos del 7 y 19 de septiembre respectivamente.
- Proponemos que la entrega de lo recaudado por la donación del mes de sueldo de Senadores y Diputados sea entregada por ellos mismos, de forma directa a los damnificados, acompañados por organizaciones de la sociedad civil y de los medios de comunicación.
- Cárcel de 7 a 10 años a quien se encuentre robándose las donaciones o la ayuda humanitaria para damnificados y víctimas de desastres naturales.
- Para las empresas que reciban recursos para la reconstrucción y no cumplan con sus compromisos, inhabilitación de por vida y el doble de cárcel de lo que establece el código penal para sus titulares y responsables.
- En el caso de los supermercados que dicen donar un kilo de arroz por cada kilo de arroz que done la gente, pedimos que esto se haga en la explanada del estacionamiento, a la vista de todos y que acompañados de al menos una organización social independiente, entregue4n los tráileres con los víveres en las comunidades a las que sean destinados y a la vez se inscriban y se publique si entrega en la página oficial del INAI.





