Ciudad de México. “Eso me quitó el sueño durante varios días. Nunca tuve que dar una noticia más dura que esta. Y tú crees que estás preparado para todo, pero no lo estás”, refirió Gabriel López, presidente y director general de Ford en México, respecto a la notificación que recibió a finales de diciembre de que la corporación había decidido cancelar la construcción de la nueva planta en San Luis Potosí.
El 3 de enero, Ford informó en un comunicado que cancelaba sus planes para esa fábrica, con una inversión prevista de 1,600 millones de dólares, y que, en su lugar, invertiría 700 millones de dólares en la expansión de la planta de Flat Rock, Michigan.
“La noticia no pudo haber llegado en peor momento”, admite López. Donald Trump estaba a punto de asumir su cargo como nuevo presidente de Estados Unidos, después de una campaña en la que, a menudo, habló en contra de las inversiones de empresas de su país en México.
“Thank you to Ford”, escribió Trump en Twitter tras el anuncio. Y lo que el nuevo presidente anunció como uno de sus primeros éxitos políticos, para López, fue el principio de una crisis en el mercado mexicano.
Respecto a por qué el corporativo tomó la decisión de cancelar el proyecto, Gabriel López dijo que en la región hubo una caída en la demanda de autos compactos, particularmente en Estados Unidos, debido a este cambio en las preferencias, la demanda esperada de Focus en el momento en que la planta comenzara a operar iba a ser la mitad de lo que inicialmente habían estimado.
Agregó que el gobierno mexicano entendió que era una razón de negocios. “Por supuesto no fue una decisión fácil de comunicar pero entendieron que era por una razón de negocios.
“Después de un momento inicial un poco incómodo para ambos, continúan confiando en nosotros como proveedores de vehículos de trabajo. Nosotros somos proveedores de patrullas de varios estados y proveedores de ambulancias y de vehículos de seguridad”.
“Por supuesto nosotros tomamos una decisión que a nadie le gustó, a nosotros menos que a nadie, pero la verdad es que esto no implicó reducción de personal, de hecho nuestra nómina hoy es superior a lo que era a finales del año pasado. No por mucho, pero nosotros constantemente estamos creciendo”, aseguró.
Los indicadores de marca y los elementos que usa para medir la reacción hacia la marca comenzaron a mostrar un cambio de tendencia en el segundo trimestre respecto al primero, esto sumado a las acciones de marketing que tienen que ver con la comunicación y con la política de promociones está comenzando a dar resultados. “A partir de junio vimos una reacción, en el mes de julio el ‘performance’ de venta de la marca fue mejor, y en agosto continuó mejorando. Creo que entramos en una fase de recuperación”.
Con información de Expansión





