Alejandro Alegría
Ciudad de México. El sector privado ha elegido a cinco poblaciones de Oaxaca y otras dos de Chiapas para que sean las primeras en ser apoyadas en la reconstrucción de viviendas con recursos provenientes del fideicomiso Fuerza México, informó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
El presidente del organismo cúpula, Juan Pablo Castañón, expresó en su mensaje semanal que San Pedro Tapanatepec, San Francisco Ixhuatán, San Francisco del Mar,San Mateo del Mar, Santa María Xadani, en Oaxaca; así como Arriaga y Tonalá, en el estado de Chiapas, serán propuestos al comité técnico del fideicomiso privado para que sean edificadas 350 viviendas.
Reiteró que los recursos que hasta el momento han sido recaudados serán ejercidos por la sociedad y no por el gobierno bajo las mejores prácticas internacionales y serán asignados donde sean más necesarios.
“Necesitamos que la reconstrucción sea fuente de esperanza y ejemplo de honestidad. Los recursos ejercidos por el sector privado van a responder con confianza a la generosidad de los mexicanos”, dijo. “Y esperamos que el uso los recursos públicos también esté a la altura de las demandas de los mexicanos”, agregó.
Castañón recordó que México tuvo que hacer frente a la tragedia hace casi dos meses, cuando dos sismos afectaron a Chiapas, la Ciudad de México, Morelos, Oaxaca y Puebla; pero también al resto del país.
Aseveró que el sector privado respondió ante la emergencia para ayudar a los damnificados con apoyos que representaron más de 13 mil millones de pesos. El siguiente paso fue la reconstrucción, para lo cual crearon el fideicomiso Fuerza México, que busca canalizar los recursos provenientes de empresas y ciudadanos de manera transparente.
Con ese objetivo firmó un convenio con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) y creó una página en internet para hacerlo.
Castañón sostuvo que a través de Fuerza México se dará prioridad a las necesidades de reconstrucción y asegurará que los recursos se dirijan a donde son más necesarios.
Acotó que en su mayoría, la mayor parte del fideicomiso se destinará a viviendas y escuelas, pero también en la edificación de templos, mercados o monumentos históricos indispensables para reactivar la vida de las comunidades.
Sostuvo que “los esfuerzos de reconstrucción deben ser cultural y socialmente adecuados a cada comunidad”, pero destacó que depende del sector privado que no se agrave la desigualdad que trae consigo los desastres naturales.
También señaló que no sólo se trata de recuperar lo perdido por los sismos, sino de “mejorarlo sustentablemente”.





