A pesar de que durante años se ha acostumbrado tronar cohetes y cohetones durante las celebraciones religiosas, la concientización respecto al respeto a todos los seres vivos que se ha enfatizado durante los últimos años ha llevado a las ciudadanos amantes de los animales a manifestarse en contra de este tipo de actividades.
En este sentido, asociaciones defensoras de animales advierten que este tipo de explosivos provocan reacciones negativas en las mascotas, sobre todo en perros, los cuales se tensan, lo que los lleva a enfermar, huir o, incluso, hacerse daño.
Durante la temporada decembrina se registra un alza en la pérdida de mascotas, pues los animales se asustan por las explosiones y aprovechan cualquier oportunidad para salir corriendo de sus hogares, dejando los corazones rotos de quienes los consideran parte de su familia.
Por ejemplo, trascendió en las últimas horas la historia de Sultán, un perro que, asustado por la pirotecnia típica de la temporada, saltó desde un undécimo piso en la ciudad colombiana de Armenia, y cayó sobre una mujer, que resultó herida.
Médicos veterinarios explican que estas reacciones tienen que ver con una respuesta instintiva y natural de protegerse de truenos y rayos, que es el sonido que ellos perciben al estallar algún artículo de pirotecnia, y aunque no todos los perros reaccionan de la misma manera, hay algunos que tienen la tendencia de salir corriendo, lo que tiene que ver con la necesidad de escapar de esa zona peligrosa y no paran hasta que encuentran un lugar alejado de las explosiones o hasta que cesan las detonaciones.
Animales abandonados
Cabe resaltar que la pirotecnia no es el único factor de estas celebraciones que afecta a las mascotas, pues, de acuerdo con Antemio Maya Pindter, director de Protección al Perro Callejero (ProPerro, AC), en cada final de peregrinación 200 perros son encontrados deambulando en los alrededores de la Basílica de Guadalupe.
El activista explica que este fenómeno obedece a que las mascotas siguen a los peregrinos desde sus lugares de origen, pero no regresan con ellos. Sobresale, además, que normalmente el antirrábico va los días 13 y 14 de diciembre, posterior a la celebración de la Virgen de Guadalupe, a recoger a todos los perros que encuentren en la zona, los cuales posteriormente son sacrificados.
Basura
La Dirección de Ecología y Aseo Público del ayuntamiento capitalino ha destacado que durante la temporada navideña se duplica la cantidad de basura, por lo que las cuadrillas de aseo intensifican su trabajo.
La zona de la Calzada de Guadalupe, que es donde mayor concentración de peregrinos se registra durante la celebración del 12 de diciembre, se puede apreciar, al terminar la jornada, la gran cantidad de desechos que quedan regados por la vialidad: vasos de unicel, envolturas de papas, bolsas de plástico, etcétera.
No obstante, el exceso de basura no es exclusivo de la celebración de la Virgen de Guadalupe, pues el alza en la recolección dura todo diciembre.
Otro ejemplo de este problema se da al norte de la ciudad, en los alrededores del templo del Saucito, donde cada año los creyentes del Señor de Burgos se reúnen para rendirle tributo a esta imagen religiosa.
Durante los festejos se instalan puestos ambulantes, se prenden juegos pirotécnicos y llegan una gran cantidad de peregrinaciones, pero todo esto es precedido por una gran cantidad de desechos sólidos, lo que ha causado molestia entre los habitantes de la zona, quienes en múltiples ocasiones han denunciado el factor de riesgo para la salud que representa esta situación.





