Emir Olivares Alonso
Ciudad de México. El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, solicitó al organismo interamericano de defensa de estas garantías su apoyo para hacer un llamado a los legisladores de Estados Unidos a fin de aprobar una ley que regularice el estatus migratorio de los beneficiarios de los programas Estatuto de Protección Temporal (TPS) y de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).
Esto con la intención de que se salvaguarden los derechos humanos de los llamados dreamers, al no condicionar dicha regularización a la aprobación de medidas que fortalezcan la seguridad fronteriza ni a destinar fondos para la construcción de un muro en la zona limítrofe con México, como lo ha advertido el mandatario de ese país, Donald Trump.
El ombudsman dirigió un documento a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para la Audiencia temática sobre la situación de derechos humanos de personas afectadas por la cancelación de estos programas, que se celebró la semana pasada en el marco del 167 periodo de sesiones del organismo regional en Bogotá, Colombia.
“La CNDH considera de vital importancia que el Congreso de los Estados Unidos continúe con la discusión que le lleve a aprobar una legislación que proteja los derechos fundamentales de los dreamers, sin condicionar su protección a la emisión de medidas tendentes a violar o desproteger los derechos básicos de otros migrantes y/o a fomentar la discriminación, xenofobia, intolerancia y odio contra las personas en contexto de migración”, planteó González Pérez.
Por ello, solicitó que la CIDH llame a los legisladores estadunidenses para que continúen el debate que les lleve a aprobar una legislación que regularice el estatus migratorio de los beneficiarios del DACA; que no se establezcan obstáculos legales para la reunificación familiar, ofrezca a los dreamers estatus migratorio condicional después de un tiempo razonable de estancia en aquel país y les brinde la residencia legal permanente después de haber cumplido los requisitos legales establecidos.
El organismo nacional consideró que el Congreso estadunidense debe seguir los debates para aprobar una ley “que otorgue una solución efectiva para este sobresaliente grupo de jóvenes que, de otra manera, se verán grave e irreparablemente perjudicados. Los beneficiarios del programa DACA han demostrado que merecen la protección del Congreso”.
Reconoció que las y los jóvenes afectados por la terminación del programa “son parte de la fortaleza de Estados Unidos y ahora enfrentan un futuro incierto que amenaza su proyecto de vida. Si bien por el momento existe una suspensión provisional de dos jueces federales a la terminación del citado programa, ésta es temporal y los dreamers requieren una solución estable y duradera prevista por ley”.
Destacó que expertos de Naciones Unidas se han pronunciado en el mismo sentido al manifestar el pasado 20 de febrero que la terminación del DACA ofrecía una oportunidad única para la regularización de la situación migratoria de diversos migrantes que tienen vínculos económicos, sociales, culturales y familiares importantes en Estados Unidos y cuya contribución a la sociedad norteamericana es incuestionable.





