Agencias, Redacción
Ciudad de México. Asia Argento, actriz, directora y una de las iniciadoras del movimiento contra el acoso y abuso de mujeres #MeToo, negó el martes por medio de una carta haber mantenido relaciones sexuales con el actor Jimmy Bennett cuando él era menor de 17 años. Sin embargo, Ayer recibió un revés luego de que el portal TMZ publicara una foto –supuestamente luego de tener sexo– y varios mensajes de texto entre ella y un amigo que cuentan una historia muy diferente a la planteada por la hija del conocido director de terror, Dario Argento.
La publicación, que se caracteriza por revelar información privada de gente del medio artístico, aseveró que la difundida es una de las cuatro fotos que Bennett, ahora de 22 años, se tomó en la cama junto a Argento en una habitación de hotel de Marina del Rey, California, en 2013. El hecho en cuestión se habría dado el 9 de mayo de 2013, cuando Bennett y Argento se reunieron para hablar de futuros proyectos en el hotel. El encuentro está documentado por ambos en las redes sociales. Ella tenía 37 años y él, 17.
En la versión oficial de la historia, publicada el domingo por The New York Times a partir de documentos filtrados, Argento acudió ese día a una cita con Bennett, un antiguo actor infantil con el que trabajó diez años antes, y en la habitación de hotel se abalanzó sobre él y le obligó a tener sexo.
Años después, en noviembre de 2017, el actor le pidió 3.5 millones de dólares por supuestas secuelas psicológicas de aquel encuentro. En abril de 2018, llegaron a un acuerdo por 380 mil dólares, que Argento califica de “ayuda”.
“Desmiento y rechazo el contenido del artículo publicado que circula en varios medios internacionales (…) Jamás he tenido relaciones sexuales con Bennett”, declaró la actriz, de 42 años, quien reconoció haber dado dinero al joven, pero no por una relación sexual. El pago, según la actriz, fue hecho a Bennett por razones de compasión y para ayudarlo debido a sus problemas económicos y a pedido de su entonces compañero sentimental, el presentador de televisión y célebre cocinero Anthony Bourdain, quien se suicidó este año.
Balde de agua fría
Las acusaciones contra Argento arrojaron un balde de agua fría sobre el #MeToo. “La gente usará estas nuevas informaciones de prensa para intentar desacreditar este movimiento. No dejen que eso suceda”, pidió tras la noticia Tarana Burke, quien fundó el movimiento #MeToo hace una década.
“De esto se trata el movimiento. No es un deporte de espectadores. Es generado por la gente”, afirmó. “Y somos imperfectamente humanos y todos debemos ser responsables por nuestro comportamiento individual. La violencia sexual es sobre el poder y el privilegio. Eso no cambia si el perpetrador es tu actriz, activista o profesor favorito de cualquier género”, sostuvo.
Tras lo sucedido, otras integrantes del movimiento tomaron las redes sociales como foro para pedir que “no se usen estas noticias para desacreditarlo”.
“Las personas cínicas van a utilizar ejemplos individuales del mal comportamiento de las mujeres para argumentar que el acoso y la agresión sexual no son parte de la misoginia estructural, incluso que tales abusos no tienen ningún género”, tuiteó la escritora feminista Moira Donegan.
Algunas compañeras de profesión de Argento, quienes también aseguraron haber sufrido abusos por parte de Harvey Weinstein, compartieron su opinión acerca de la noticia y pidieron comprensión para la actriz.
“Conocí a Asia Argento hace diez meses”, tuiteó Rose McGowan, otra de las cabezas visibles del #MeToo que acusó a Weinstein. “Mi corazón está roto. Continuaré mi trabajo en nombre de las víctimas en todas partes. Ninguno de nosotros conoce la verdad de la situación”, añadió.
Rosanna Arquette, otra de las actrices que acusó a Weinstein, también compartió su opinión: “El trauma crea trauma… hasta que nos recuperemos nosotros mismos, todos estamos en el camino hacia la curación”. Sin embargo, la actriz agregó: “Apoyo a cualquier persona que sea víctima de abuso sexual”. Arquette afirmó que su colega italiana podría ser a la vez víctima y abusadora.
“Conozco a muchas, muchas víctimas de violación y de traumatismo que tienen un comportamiento sexual errático. Los estigmas que portan son profundos”, tuiteó.
Para Kara Alaimo, profesora de relaciones públicas de la Universidad Hofstra, las denuncias contra Argento no descarrilan el movimiento sino que son “prueba de su éxito”, porque ha logrado que las víctimas se animen a denunciar a sus abusadores poderosos, sean hombres o mujeres, y porque es un hombre el que hace la denuncia, superando los estigmas.
“Esperemos que esto cree un clima en el cual hombres y mujeres se sientan cómodos denunciando, si son víctimas de abuso sexual”, dijo Alaimo.
Todos los abusadores deben ser medidos con la misma vara, dijo a la AFP Tori Van Pelt, presidenta de la Organización Nacional de Mujeres de Estados Unidos.
“El movimiento #MeToo es la exposición de abusos y acosos sexuales cometidos por aquellos que están en posición de poder, y no importa quienes son esas personas. Es un crimen”, concluyó. Pero añadió que nada cambia la denuncia de violación de Argento por parte de Weinstein. “Lo que le sucedió, sucedió, y no importa lo que pasó después”.
Argento deja curaduría de festival
Ayer se dio a conocer que Asia Argento se retiró como curadora de un festival de música holandés. Los organizadores del festival “Le Guess Who?” dijeron en un comunicado emitido el miércoles que “debido a la naturaleza volátil de las acusaciones que rodean a la señorita Argento, ésta ha decidido retirarse de la curaduría de la edición de este año, mientras estos asuntos permanezcan abiertos”.
Argento, una prominente activista del movimiento #MeToo, era una de las curadoras del festival realizado en la ciudad de Utrecht en noviembre.





