Néstor Jiménez y Roberto Garduño
Ciudad de México. La Comisión especial de la Cámara de Diputados que da seguimiento a la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) identificó una decena de aspectos críticos que, considera, deben ser subsanados y corregirse para permitir su viabilidad financiera, económica, urbana, aeronáutica y ambiental. Dicho reporte fue entregado al próximo titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú.
En el informe “Problemas y dilemas de dos proyectos gemelos: la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional y el desarrollo del oriente de la Ciudad de México” presentado por el presidente de dicha instancia, Rafael Hernández Soriano, – a unos de días para concluir la actual Legislatura- indica que en 2016 el actual Aeropuerto Internacional Benito Juárez recibió 41 millones de usuarios, mientras que el proyecto estima que para 2022 habrá 68 millones de viajeros y para 2065 eleva la cifra a 125 millones.
Sin embargo, recalca que ni la historia de la aeronáutica nacional ni el crecimiento económico verificable en estos años, justifican la realización de una obra del tamaño del edificio Terminal del NAICM hacia 2022, ya que en ese momento no se espera aún la cifra de 125 millones de pasajeros.
Por ello recalca que “requerimos cálculos más realistas y, por otra parte, todo parece indicar que México necesita una obra más modesta en su alcance, más acorde con previsiones razonables, pues erogar los montos exigidos en el edificio de la terminal equivaldría a construir una obra que durante muchos años estará subutilizada”.
En cambio, otros aeropuertos internacionales de distintos países se han construido por fases y de manera modular, porque “han hecho los cálculos de demanda correcta, razonable y demostrable”.
En el informe se estima que para 2022 sólo se requieren 150 mil metros cuadrados de los 740 mil que representa el edificio terminal, ya que el resto será necesario sólo cuando vaya subiendo la demanda de usuarios.
Agrega que el proyecto no incluye tampoco un análisis del crecimiento y demanda en distintos aeropuertos, entidades y metrópolis del país como el de Jalisco, el Bajío, Monterrey, Torreón, Tijuana y Cancún.
Debido a ello, hace un llamado a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para llevar a cabo una reunión nacional de aeropuertos, así como especialistas en el tema, para generar información de primera mano y elaborar un plan “con rigor, cifras actualizadas y de un modo transparente”.
No obstante, subraya que está plenamente demostrada la saturación y obsolescencia del actual aeropuerto Benito Juárez, ya que “ha llegado a sus límites económicos, físicos y aeronáuticos, y que esos límites ponen en riesgo, no solo la operatividad, sino la seguridad de millones de personas” tanto de usuarios como de la población que vive en la Ciudad de México en los alrededores a la terminal aérea.





