Reuters
París. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se vio obligado a aceptar la dimisión de su ministro de Interior el martes por la noche después de que Gérard Collomb, uno de sus primeros aliados, insistió en que quería dimitir, pese a que el mandatario había rechazado su renuncia 24 horas antes.
Collomb, ex miembro emblématico del Partido Socialista que se convirtió en uno de los primeros y más entusiastas partidarios de Macron, le había contado antes al diario conservador Le Figaro que quería dimitir para postular a la alcaldía de Lyon, su ciudad de origen.
“Los franceses y los habitantes de Lyon necesitan claridad, por lo que mantengo mi carta de dimisión”, respondió Collomb, de 71 años, cuando se le preguntó si se quedaría como ministro de Interior después de que Macron rechazó en primera instancia su dimisión el lunes.
A última hora del martes, la oficina de Macron dijo que el presidente había aceptado la renuncia de Collomb y que el primer ministro, Edouard Philippe, asumiría sus funciones hasta dar con la persona que lo reemplace.





