Néstor Jiménez y Alonso Urrutia
El presidente Andrés Manuel López Obrador encabeza este martes su primera conmemoración del aniversario de la Constitución Política. En el Teatro de la República, en Querétaro, recinto en el que se promulgó hace 102 años la Carta Magna, vigente a la fecha, el mandatario preside la ceremonia junto con los presidentes del Senado de la República, Martí Batres; de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.
En la ceremonia en la capital queretana asiste el gobernador anfitrión, Francisco Dominguez, así como la gobernadora de Sonora, y la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, y los gobernadores del Estado de México, Nuevo León, Chiapas, Hidalgo, Guerrero, Durango, Michoacán, Jalisco, Guanajuato, entre otros. Además de líderes partidarios, secretarios de Estado, legisladores federales y el consejero presidente del INE.
Al iniciar el acto, el gobernador de Querétaro recalcó que “en esta misma sala, hace 102 años, México se jugaba su destino. Aquí en Querétaro se daban cita combatientes, tuvieron, sin embargo, la grandeza y su inteligencia, para a partir de sus diferencias dar esperanza a la nación. No podemos quedarnos atrás”.
En ese momento, dijo, los constituyentes se enfrentaron ante una nación confrontada y exhausta, con radicalismos que a nadie servía.
Durante su discurso lleno de aluviones a la división de poderes y la unidad, Francisco Domínguez agregó que “es momento propicio para recordar la gestación, valor y actualidad de la Carta Magna. La mejor forma de conmemorarla es cumpliéndola”.
La República representativa, agregó, se elimina la perpetración de caudillos y el texto constitucional “cancela la intención centralista del México más conservador. En los estados, y en el municipio libre, se distribuye el poder y a la gobernanza de toda la república”.
Indicó que la vida equilibrada de un país se da cuando existe un Congreso y un Poder Judicial libre e independiente, por lo que consideró que como un instrumento para la reconciliación que se presentó en medio de “un pacto para entre adversarios se cuide el lenguaje”, ya que éste hermana o confronta, une o divide.
En seguida, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, recordó que, como cada 5 de febrero, se conmemora la promulgación de la Carta Magna y destacó la importancia de ello.
Si la dimensión de la obra humana se mide por su permanencia, la de 1917 es la de mayor trascendencia, dijo la funcionaria federal.
Recordó que la primera Constitución se promulgó en medio de luchas internas y no logró permear. Fue la segunda Constitución la que sirvió como base a Benito Juárez para hacer frente a las invasiones extranjeras.
No obstante, a la muerte de Juárez no llegó la consolidación de la democracia, sino de dictaduras. A pesar de que los revolucionarios intentaron restaurar la vigencia de la Constitución, México era otro y se sumó la traición interna.
La ministra en retiro sostuvo que la de 1917 es la primera Constitución social. “Jueces, Magistrados, ministros, están obligados a leer y releer su contenido” y a pesar de sus múltiples reformas sigue presente.
Uno de los principales derechos agregada a la Constitución de 1917 son los laborales y de huelga, subrayó la titular de la Segob.





