Ciudad de México. El presidente Andrés Manuel López Obrador acusó hoy a gobierno anteriores de destruír a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para favorecer a empresas privadas en el sector.
Se obligó a la CFE a firmar “contratos leoninos”, dijo el mandatario en su conferencia de prensa habitual. Llamó a las empresas particulares a revisar los compromisos dentro de la ley y de manera voluntaria.
Entre las empresas involucradas, López Obrador citó a Carso, Ienova y Trans Canada, propietarias de gasoductos paralizados, con las cuales “se va a buscar la conciliación”.
López Obrador señaló que ex funcionarios públicos facilitaron esa labor al pasar a trabajar en empresas privadas con negocios en México después de concluir su servicio en el gobierno. Del caso se dará vista a la Fiscalía General para lo que proceda, indicó.
El director de la Comisión, Manuel Bartlett, citó una lista de esos ex funcionarios, de quienes dijo que muestran “un absoluto conflicto de intereses”: José Córdoba, Jesús Reyes Heroles González-Garza, Carlos Ruiz Sacristán, Luis Téllez, Alfredo Elías Ayub, Felipe Calderón Hinojosa, Georgina Kessel, Jordy Herrera y Alejandro Fleming.
La combinación de intereses entre el sector privado y antiguas autoridades propició que “en unos cuantos años la CFE se haya reducido a una empresa que genera nada más el 50 por ciento de la energía”, dijo Bartlett.
López Obrador dijo que la Comisión Reguladora de Energía (CRE), surgido con la reforma energética, ha estado integrada por quienes actuaban “como empleados de los particulares” y “conspirando contra la CFE”.
Anucnió que hoy enviará ternas para cubrir vacantes en los consejos de la CRE y de Petróleos Mexicanos y días después lo hará para la Comisión Nacional de Hidrocarburos.







