Emir Olivares Alonso
Ciudad de México. Las declaraciones que a priori descartan la posibilidad de que el asesinato del activista Samir Flores Soberanes -opositor al Proyecto Integral Morelos (PIM)- esté relacionado con su labor de defensa de los derechos de las comunidades afectadas, ponen en duda el curso de las investigaciones por este crimen, advirtió el representante en México de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), Jan Jarab.
Luego del homicidio del integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala, se enfrenta un clima de tensión en la zona -donde el gobierno federal y estatal pretenden realizar una consulta este fin de semana para definir su se continúa o no la construcción de la termoeléctrica de Huexca-, por lo que la ONU-DH llamó a las autoridades a priorizar las vías del diálogo, privilegiando la búsqueda de consensos y el respeto a los derechos humanos de todas las personas, la diversidad cultural y la diferencia de posturas.
Esta mañana, durante su habitual conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió no utilizar el asesinato de Flores Soberanes “con carga política o ideológica”.
“Las declaraciones de las autoridades encargadas de la investigación que descartan a priori la posibilidad de que estos hechos estén relacionados con la actividad de defensa del señor Flores ponen seriamente en cuestión la investigación misma. Su asesinato debe ser investigado a cabalidad, sin dejar de lado ninguna línea de investigación, de manera desprejuiciada y, por supuesto, tomando en cuenta su labor en defensa de los derechos humanos. Si este crimen quedara en la impunidad se enviaría un terrible mensaje a la sociedad de Morelos y a todas aquellas personas que día a día alzan su voz para reclamar una sociedad más justa”, subrayó Jarab.
Esta oficina condenó el crimen e informó que ya suman siete defensores asesinados en México en lo que va de 2019, a lo que se debe sumar los 13 homicidios de activistas que se dieron el año pasado, de los cuales nueve eran defensores indígenas.
“Estamos profundamente consternados por el asesinato del señor Flores, quien sin duda fue un destacado defensor en su comunidad y clave para el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas en Amilcingo, Morelos. Su asesinato ha tenido un gran impacto en su comunidad y en toda la región y podría inhibir a muchas personas defensoras de derechos humanos y periodistas en el ejercicio libre de su legítima labor”, sentenció el representante en México de la ONU-DH.
Recordó que es responsabilidad de las autoridades contribuir a generar un ambiente propicio para el ejercicio del derecho a defender los derechos humanos y la libertad de expresión, lo que incluye abstenerse de realizar acciones que puedan agravar situaciones de vulnerabilidad e incrementar riesgos.
“Es necesario determinar qué factores contribuyen a generar más riesgo para defensoras, defensores y periodistas. Uno de los factores de riesgo para las personas defensoras indígenas que hemos constatado en varios puntos del país, es el desarrollo de proyectos sin respetar el derecho de las comunidades indígenas a la consulta y al consentimiento libre, previo e informado, en línea con los estándares internacionales. En estos contextos se producen conflictos y situaciones violentas que causan o facilitan la comisión de agresiones en contra de quienes defienden los derechos humanos”, aseveró.
Solicitó a las autoridades correspondientes a adoptar medidas para garantizar condiciones de protección a otras personas defensoras de derechos humanos en la región y atender adecuadamente a la familia de Flores Soberanes.





