María Elena Yrízar Arias
Surge #YosíQuieroContrapesos, es el nombre con que se designa a un organismo formado por un grupo de políticos, académicos y personalidades de la sociedad civil, que se unieron con el propósito de exigirle al Gobierno de la República un país plural, con contrapesos y que respete la autonomía de los órganos constitucionales autónomos. Lo anterior, bajo la justificación de que los miembros de ese grupo advierten preocupación de la sociedad civil por una posible “escalada de descalificaciones, linchamientos y persecución”, frente al mínimo disenso con el actual régimen.
Todos los estudiosos de las ciencias políticas saben que es necesario que exista una figura del consenso como del disenso en favor o en contra del gobierno, de lo contrario, no se legitimaría el poder del mismo gobierno. Esa es una necesidad dentro de las democracias. Tan es importante que exista la oposición al mismo gobierno, que sin ella, el actual presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, nunca hubiera llegado a serlo.
Este colectivo de oposición está encabezado por Javier Corral, gobernador del estado de Chihuahua, lo acompañan algunos políticos e intelectuales como el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, empresarios Gustavo de Hoyos y José Luis Chacho Barraza, escritores Juan Villoro, Héctor Aguilar, Jorge G. Castañeda, políticos, Martha Tagle, Cecilia Soto, Agustín Basave –tanto el padre como el hijo–, Luis Donaldo Colosio Riojas, Emilio Álvarez Icaza, Gustavo Madero, Xóchitl Gálvez; los ex perredistas Guadalupe Acosta Naranjo, Fernando Belaunzarán y Xavier Nava Palacios, presidente municipal de la capital potosina. Firman un total de 50 personas, muchas de ellas son perfectas desconocidas.
Este colectivo, en un desplegado que circuló en algunos diarios nacionales, señala que es necesario defender la pluralidad, el diálogo y la reconciliación, así como consideraron fundamental “un proceso de justicia transicional”, el cual incluya “verdad, justicia, búsqueda y reparación”. “Lucharemos por la defensa de la división de poderes, el respeto al federalismo y la plena autonomía de órganos constitucionales autónomos, como mecanismos y conquistas ciudadanas en favor de la democracia”, afirmaron en el comunicado, entre otras ideas.
Por ello, las distintas personalidad se sumaron al rechazo categórico de la sociedad mexicana ante cualquier retroceso en materia de libertades y respeto a los derechos humanos, como también se adhirieron a los millones de mexicanos que “sólo conciben el desarrollo, la justicia y la solución de los problemas sociales dentro del respeto irrestricto al Estado de Derecho”.
En grandes términos, estos ciudadanos quieren hacerle al presidente AMLO un contrapeso. Eso está bien y es legítimo. El problema aquí es que estos ciudadanos no tienen el peso suficiente como para equilibrar las fuerzas del nuevo gobierno. Pero hay que ver que cuando se publicó el desplegado, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, y los escritores Juan Villoro y Héctor Aguilar Camín se deslindaron de esa declaratoria de oposición, lo que desde luego se interpretó como una falta de seriedad de este grupo y significó una debilitación grupal, nomás de inicio.
En la conferencia mañanera del lunes, con relación a este grupo, el Presidente de la República los calificó como ridículos, ternuritas y desesperados. Inclusive les sugirió que preparen cuadros para el futuro de la oposición. Si bien son palabras mayores las del Presidente, pues desafortunadamente para este grupo, AMLO tiene razón.
Lo curioso de este caso es que Xavier Nava, presidente municipal capitalino, no se dio por aludido con los descalificativos presidenciales. Al contrario, en lugar de estar agüitado, ha insistido en su propósito, inclusive aquí en la capital, legisladores del PAN y PRI lo avalan en su participación en el grupo de contrapeso al gobierno de la república. Es hasta curioso ver a Martín Juárez, ex presidente del PRI, apoyar a Xavier Nava. Lo bueno sería que el diputado Juárez valientemente se sumara a ese grupo de oposición para darle peso específico, él y muchos más. Otro que opino fue Rolando Hervert Lara, diputado panista, quien expresó la necesidad de que existan contrapesos, “como en el tema de la Guardia Nacional, en el que fue la oposición del PAN, principalmente, la que logró que se aceptara que la corporación tenga un mando civil y que su periodo de prueba tenga un plazo definido de cinco años”. Pues, para que haya congruencia entre lo que se dice y se hace, el diputado Hervert podría aprovechar la oportunidad para sumarse y hacer un bloque, no de 50 personas, sino de miles de mexicanos, que al parecer desean y necesiten hacer oposición del gobierno. Entonces, así tendrían peso específico lo suficientemente fuerte, que inspire respeto. El legislador espera que la adhesión de Nava Palacios a un grupo nacional de oposición a AMLO no perjudique, por ejemplo, el flujo de recursos federales a la capital del estado. Sobre este tema, consúltese a https://pulsoslp.com.mx/2019/02/27/pan-y-pri-avalan-participacion-de-nava-en-grupo-de-contrapeso-a-amlo/?fbclid=IwAR1x4vsXAj_9aySQ5gq2jqWPkvSu2. En ese mismo artículo, aparece que el periodista Martín Rodríguez preguntó a Xavier Nava si participar en un grupo de índole política no podría distraer al alcalde capitalino de sus responsabilidades de gobierno, a lo que respondió que “la presidencia municipal es también un puesto político, a través del cual se busca el bien común de la ciudadanía; se pueden desempeñar ambas funciones sin problema”.
Javier Nava es el nieto de uno de los luchadores sociales más importantes que ha habido en San Luis Potosí, el doctor Salvador Nava, quien ocupó dos veces el cargo de presidente municipal de la capital, así como candidato a gobernador también dos ocasiones, ejerció un importante liderazgo en su estado y a nivel nacional. Fue el primer candidato independiente en ganar una alcaldía en México en 1958.
Lo que aquí estaría por verse es si realmente Xavier Nava tiene el poder de convocatoria para fortalecer a ese grupo e inclusive hacerlo crecer en el estado. Porque si no lo hace, entonces no podrá servir a dos amos. Ni será un buen presidente municipal que resuelva sus problemas y trate él mismo de cuidarse de no tener oposición en San Luis Potosí, como lo que pretende hacer a nivel nacional. Mejor cuida su gobierno potosino, aquí es donde se supone que tendrá sus aspiraciones políticas. Es solo cosa de estrategia.
mariaelenayrizararias@gmail.com





