Alonso Urrutia y Alma Muñoz
Ciudad de México. La detención del abogado Juan Collado forma parte de la nueva etapa de contar con una Fiscalía General de la República, cuya autonomía, fue un cambio que en su momento “pasó de noche”.
En su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que se enteró ayer de la aprehensión por un asunto de un fraude ocurrido en Querétaro, de la que se derivó una denuncia presentada hace dos o tres años.
Dijo que antes el presidente era el que daba la orden al procurador General de la República y le caían encima “a alguien por decisión presidencial. Lo que hago ahora cuando hay un presunto delito, es enviarlo a la Fiscalía, sin consignas”.
Señaló que cuando se iba a designar al fiscal general en el marco de la autonomía se pugnaba que fuera la denominada sociedad civil la que impulsara su designación como era antes, con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, eran “autonomías ficticias”.





