Laura Gómez Flores
Juan Bosquez, padre del joven, afirmó que de esa fiscalía encabezada por Diego Flores, salió la información de la carpeta iniciada por intento de secuestro y que derivó en amenazas.
Unas horas después de presentarla “nos llamaron para retirarla, porque de lo contrario, rodarían cabezas, lo cual sucedió una semana después, el 9 de junio, cuando mi hijo fue baleado al salir de su domicilio en Cuernavaca, Morelos”.
En la Procuraduría estatal se inició otra carpeta por el delito de homicidio, misma que pedimos se deslindará a la PGJCDMX, a fin de que se investigue de manera conjunta con la iniciada por tentativas de secuestro, donde “el avance es nulo”.
Acompañado de su abogado Alberto Woolrich anunció que presentará una nueva denuncia en la Fiscalía Desconcentrada de Coyoacán, pero ahora por “amenazas en internet de esa banda, que ha puesta un precio de 200 mil pesos a mi cabeza o la de mis hijos”.
La solicitud por ello a la procuradora general de Justicia, Ernestina Godoy, a intervenir en este caso, donde “ha imperado la impunidad, pues sin problemas colocan retenes falsos en la ciudad para extorsionar a integrantes de las comunidades judías, libanesas y gitanas”, comentó.
A tres meses de la muerte de su hijo, dijo, no existe una investigación a fondo y ni siquiera se aceptó el GPS encontrado en el vehículo de su hijo, tras la denuncia de un testigo, que no ha recibido protección, y llevó a presentar la denuncia por intento de secuestro.
Comentó que, 10 horas después de presentarla, empezaron las amenazas para retirar la denuncia o “rodarían cabezas” y un mes después, el 9 de junio, las cumplen al asesinar a mi hijo, muerte que ha sido investigada en Morelos.
“Todo resultó de una filtración del expediente, de un acto de corrupción en la Fiscalía de Benito Juárez, a la que se acudió a pedir justicia”, afirmó el abogado Alberto Woolrich y ahora circula en redes sociales esta amenaza contra don Juan y su familia.
Los integrantes de esa banda conocida por la comunidad gitana como extorsionadores han intentado desvirtuar nuestra demanda de justicia con “notas pagadas en televisión, cuando somos nosotros las víctimas y los hacemos responsables de lo que nos pueda suceder”, señaló.





