Elio Henríquez, corresponsal
San Cristóbal de Las Casas, Chis. Policías antimotines desalojaron con gases lacrimógenos a unos 100 alumnos de la Escuela Normal Rural Mactumactzá que se manifestaban en el centro de Tuxtla Gutiérrez para exigir la contratación de 33 trabajadores para esa institución.
“Estábamos de manera pacífica a un costado del palacio de gobierno como a las 3 de la tarde cuando un militar infiltrado agredió a los periodistas para distraernos, lo que fue aprovechado por los policías para lanzarnos gases lacrimógenos y replegarnos”, dijo uno de los representantes de los normalistas.
“Estábamos manifestándonos porque no nos han dado respuesta a la demanda de la contratación de 33 trabajadores. Era una manifestación pacífica y no teníamos planes de actuar de mala manera”, agregó.
Aseguró que “primero nos hostigó la policía municipal y luego llegaron los granaderos. Después llegó una de las tanquetas de las que lanzan gases lacrimógenos. Nos grabaron y a los reporteros también. En una de esas, un agente de la Guardia Nacional o militar vestido de civil, se acercó a uno de los de la prensa a agredirlo, por lo que sus compañeros reaccionaron y comenzaron a golpearlo para defenderlo, pues lo había golpeado”.
En entrevista telefónica, abundó: “Fue una distracción para desalojarnos, porque después los antimotines comenzaron a tirar gases diciendo que éramos nosotros los que hacíamos el disturbio. Ellos mismos mandaron al militar para tener una excusa; era una especie de infiltrado, pues no los habíamos atacado y necesitaban algo para que empezaran a tirar gases para replegarnos. Era una represión sin sentido porque no íbanos en plan de agredir”.
De acuerdo con reporteros de cubrían la protesta de los normalistas, antes del operativo policíaco, algunos comunicadores y un presunto agente de la Guardia Nacional, vestido de civil, que se encontraba en el lugar, protagonizaron una trifulca.
Los periodistas reclamaban al supuesto infiltrado que “por qué los vigilaba y se metía con ellos”, lo que él negó insistentemente y de los gritos y reclamos pasaron al intercambio de golpes, mientras los normalistas observaban desconcertados. El agente fue sometido en medio del intercambio de golpes y patadas. “¡Guardia Nacional, Séptimo Batallón de Operaciones Especiales!”, dijo ante las presiones de los reporteros que le exigían identificarse.
El incidente concluyó cuando alguien de entre las decenas de personas que se encontraban en el área prendió fuego a una tarima que los normalistas habían colocado y empapado de combustible a un costado del acceso lateral del palacio de gobierno.
Entonces, los agentes antimotines empezaron el desalojo de los normalistas que se replegaron 7 cuadras y más tarde se retiraron a las instalaciones de la Normal ubicadas en el poniente de la capital.
“Reprobamos el desalojo porque no estábamos haciendo nada, estábamos de manera pacífica. Lo que repudiamos es el acto de utilizar a un militar para provocar que reaccionaran y nos culparan. El empezó todo el desorden”, reiteró el dirigente estudiantil que pidió el anonimato.





