Stella Calloni

“No voy a dar marcha atrás” en nada, en ninguna de las reformas, fue una definición muy clara del presidente ultraderechista Javier Milei en su discurso la noche del viernes ante el Congreso, cargado de agresiones a los políticos, gobernadores, legisladores, trabajadores y sostenido por mentiras, promoviendo un pacto fundacional basado en una extorsión para prácticamente remplazar mediante decretazos a la Constitución, manteniendo su política de disolución del Estado, la entrega del país, y la soberanía nacional.

Su llegada al Congreso fue similar al de una especie de emperador del subdesarrollo, apareciendo con la banda y el bastón presidencial, y haciéndose acompañar por los granaderos de San Martín, a caballo, algo que ningún mandatario ha utilizado salvo en el día de asunción, obligando a cambiar el escenario donde debía hablar como lo hicieron todos sus antecesores, por un atril, al que hubo que agregar un escalón para que sobresaliera.

Incluso se silenció el sonido de las cámaras y los micrófonos para que nadie escuchara a quienes desafiando al más grande operativo de seguridad que se haya visto en estos casos lograron hacerle saber su indignación por las condiciones de vida de la mayoría de la población.

Reloj Actual - Hora Centro de México