Armando G. Tejeda
José Luis Ábalos, ex ministro de Transportes del gobierno español y ex secretario de Organización del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), testificó ante el Tribunal Supremo en calidad de “investigado” y negó cualquier implicación en la trama de corrupción por la adjudicación ilegal de obras públicas a cambio de comisiones. El que fuera mano derecha del presidente español, Pedro Sánchez, aseguró que las grabaciones que le incriminan y que fueron entregadas al juez por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil podrían estar “manipuladas”, ya que no reconoce su voz.
Ábalos compareció en una de las piezas abiertas para desentrañar los varios casos de corrupción y nepotismo en los que está presuntamente implicado, así como el fuera su asesor personal y operador en la sombra de las corruptelas, Koldo García, también imputado. La versión de ambos fue similar, al insistir que las grabaciones “podrían estar manipuladas”.
Después de sus comparecencias, el juez instructor rechazó las peticiones de las acusaciones populares, que exigían el decreto de prisión sin fianza ante el riesgo de destrucción de pruebas, y acordó mantener las actuales medidas cautelares, que consisten en la entrega del pasaporte, la prohibición de salir del país y acudir cada 15 días a una comisaría de policía para firmar.
Ábalos compareció durante más de hora y media y durante su intervención, en la que su abogado no ha hecho preguntas, el exministro explico que no se reconoce en los audios incluidos en el último informe de la UCO y aseguró que “no hubo irregularidades” en la adjudicación de contratos públicos. Es la tercera vez que el exministro comparece ante el Supremo, por donde ya pasó el 12 de diciembre de forma voluntaria y el 20 de febrero como investigado. En el caso de Koldo García será la segunda vez, tras su comparecencia del 17 de diciembre.
Las grabaciones en las que se basa la investigación fueron extraídas de una memoria informática que guardaba en su vivienda Koldo García, quien se dedicó en los últimos 10 años a grabar las conversaciones sensibles que mantuvo con la mayoría de sus interlocutores, entre ellos el propio Ábalos y el que fuera su sucesor en la secretaria de Organización del partido, Santos Cerdán, quien además era uno de los hombres de máxima confianza del presidente Sánchez y su operador político en las negociaciones con los independentistas catalanes y vascos. Cerdán también está siendo investigado por la justicia, ya dimitió de todos los cargos en el partido y se está a la espera de su comparecencia ante el juzgado por esta misma trama.





