Por Patricia Vázquez, corresponsal

Cancún, Q.R. El juzgado séptimo de distrito otorgó una suspensión provisional para evitar que se realicen trabajos de desmonte en el predio donde se pretende edificar un hotel “Riu”, al ciudadano Francisco Villarreal, quien se inconformó con la edificación ubicada en medio de las Áreas Naturales Protegidas (ANP), Manglares de Nichupté y Parque Marino Punta Nizuk, Punta Cancún, así como en la zona occidental de Isla Mujeres, informó Aracely Domínguez, presidenta del Grupo Ecologista del Mayab (GEMA).

El juez fijó una fianza de un millón de pesos para detener los trabajos. Explicó que, al parecer, el ciudadano interpuso un recurso de queja por la fianza fijada. Regularmente el juez concede cinco días para resolver la suspensión.

En su opinión, con esa suspensión no sólo ganan los ambientalistas y ciudadanos, también los empresarios responsables que construyen con estricto apego y cuidado al medio ambiente, y se enfrentan con “delincuentes ambientales”, como son los representantes de la cadena “Riu”, que da al traste con todo el entorno.

Afirmó que los permisos otorgados a esa construcción están “llenos de irregularidades”, porque, por un lado, el desarrollador miente al afirmar que no hay manglar en el área, y aunque la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aclara que si hay, de todos modos la dependencia aprobó la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA). Por otra parte, el cabildo del municipio de Benito Juárez modificó el Programa de Desarrollo Urbano (PDU) para subir la densidad poblacional y así autorizar la construcción de más cuartos de hotel.

Cabe mencionar que la fianza impuesta es menor a la de casi 22 millones de pesos que se fijó tras el amparo que 113 niños solicitaron a la justicia federal por su derecho a un medio ambiente sano, luego del primer desmonte que se llevó a cabo en los predios de Malecón Tajamar, a la orilla de la Laguna Nichupté.

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