Por Dpa

Palma. Iñaki Urdangarin, cuñado del rey Felipe VI de España, comenzó a declarar hoy en el juicio por corrupción en Palma de Mallorca el que se sienta en el banquillo de los acusados junto a su mujer, Cristina de Borbón, y otras 15 personas.

Urdangarin, de 48 años, está en el centro de un entramado que logró presuntamente suculentos contratos de administraciones públicas.

Está acusado de haber desviado más de seis millones de euros junto a su entonces socio en el Instituto Nóos, una organización en teoría sin ánimo de lucro vinculada al mundo del deporte que se aprovechaba de su condición de yerno del entonces rey de España, Juan Carlos I.

El fiscal pide 19 años y medio de cárcel para él.

Su declaración ante el tribunal comenzó una vez finalizada la de su ex socio en Nóos, Diego Torres, que ha durado en total 27 horas, repartidas en cuatro días consecutivos.

La infanta Cristina, de 50 años y sexta en la línea de sucesión al trono, está acusada de haber ayudado a Urdangarin a evadir dinero ganado ilícitamente. La acusación popular pide ocho años de cárcel para ella. Declarará previsiblemente la semana que viene, cuando termine su marido.

El caso Nóos hizo tambalear los cimientos de la monarquía española y contribuyó decisivamente a la abdicación del rey Juan Carlos I en su hijo en junio de 2014. Desde su proclamación, Felipe VI levantó un muro de contención institucional frente a su hermana y su yerno, con los que también la relación personal está rota.

Junto a la hermana y el yerno del rey, están acusados el ex socio de Urdangarin y su mujer, así como políticos y ex altos cargos públicos, entre ellos el ex jefe del gobierno de las Islas Baleares Jaume Matas, que fue ministro con José María Aznar. El final del juicio se prevé para junio.

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