Armando G. Tejeda, corresponsal

Córdoba. El saldo provisional es de 21 personas muertas y al menos 100 heridos, 30 de ellos de gravedad, en lo que fue el primer gran accidente en la red de alta velocidad ferroviaria en España, que actualmente tiene más de cuatro mil kilómetros de longitud y es la segunda más grande del mundo, sólo detrás de la que tiene China. El accidente ocurrió además en la vía que comunica Madrid con Sevilla, la capital de la Andalucía, y que fue la primera que se construyó en 1992 para agilizar la conectividad ante la celebración de la Exposición Universal.

Los trenes de alta velocidad en España viajan actualmente a una velocidad de entre 250 y 300 kilómetros por hora, gracias a eso son capaces de recorrer los casi 700 kilómetros que separan Sevilla de Madrid o Barcelona de la capital española en menos de tres horas. El plan, ya en marcha y de aplicación inminente, es que esos trenes se adaptarán para alcanzar los 450 kilómetros, como ya está ocurriendo en Japón o China, donde son vanguardia en esta tecnología.

El tren que se siniestro pertenecía a la compañía italiana Iryo, que empezó a operar recientemente en el país a raíz de la apertura del servicio, que antes era de uso exclusivo de la paraestatal española Renfe. El accidente se produjo por causas que ya aún investigan y se registró a las19:39 horas, cuando el tren LD AV Iryo 6189 Málaga-Pta de Atocha, con 317 personas, descarriló en sus tres últimos vagones, el seis, el siete y el ocho en los desvíos de entrada de vía uno de Adamuz e invadió la vía contigua, por la que circulaba otro tren que viajaba de Madrid a Huelva, que también ha descarrilado. Uno de los fallecidos es el maquinista de este último tren.

El ministro de Transportes del gobierno español, el socialista Oscar Puente, se trasladó al centro de operaciones de la red ferroviaria española para seguir la crisis en directo, ya que el accidente provocó la suspensión del servicio entre Madrid y Andalucía. El propio ministro utilizó la red social X para señalar que “la última información que llega es muy grave. Las últimas unidades del tren Iryo que iba dirección Madrid han descarrilado, invadiendo esos coches la vía contraria por la que en ese momento circulaba un tren de Renfe en dirección Huelva. El impacto ha sido terrible provocando que las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas como consecuencia del mismo”. Además el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, informó que “está trabajando con el resto de autoridades competentes y los servicios de emergencia para auxiliar a los pasajeros”.

El accidente provocó, entre otras cosas, la cancelación de la reunión que tenían previsto celebrar el presidente Sánchez y el líder de la oposición, el conservador Alberto Núñez Feijóo, en la pretendían llegar a un acuerdo para el envío de tropas militares a Ucrania y para analizar la situación internacional a raíz de la política belicista iniciada por el gobierno de Estados Unidos, de Donald Trump.

Desde las instancias públicas no se descarta que la cifra de fallecidos, ya de 21, aumente en las próximas horas dada la extrema gravedad en la se encuentran decenas de heridos.

Reloj Actual - Hora Centro de México