David Castellanos Terán, corresponsal
Tampico, Tamps. A casi un mes del inicio del derrame de hidrocarburo en el Golfo de México, el Gobierno federal mantiene un despliegue superior a 3 mil elementos para contener la contaminación que afecta zonas costeras de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, sin que hasta ahora se haya determinado con precisión el origen del crudo.
El Grupo Interinstitucional informó que la contingencia detectada desde el pasado 2 de marzo, con afectaciones principalmente en Veracruz y Tamaulipas, ya obligó la recolección de 785 toneladas de residuos en playas y 40.6 toneladas en el mar, además de la intervención de 630.9 kilómetros de litoral. Tan sólo en la jornada más reciente se atendieron 54.3 kilómetros de costa.
El operativo está integrado por 2 mil 200 elementos de la Secretaría de Marina y 700 trabajadores de Petróleos Mexicanos, con apoyo de dependencias ambientales y regulatorias. En campo operan 47 embarcaciones, 48 vehículos, siete aeronaves, drones aéreos y submarinos, así como mil metros de barreras de contención.A pesar del despliegue, el recale no ha sido contenido. Factores climáticos —frentes fríos, oleaje elevado y corrientes— han favorecido el desplazamiento del hidrocarburo hacia aguas someras, incrementando su presencia en zonas de alta sensibilidad ecológica.
En la Sonda de Campeche, particularmente en el complejo Cantarell, autoridades instalaron barreras y realizan inspecciones en ductos como Akal C y Akal H, en busca de descartar fallas estructurales. Paralelamente, Pemex reconoció la reactivación de emanaciones naturales frente a Coatzacoalcos, hipótesis que se suma a otras líneas de investigación, entre ellas posibles descargas de buques.
La incertidumbre sobre el origen del hidrocarburo persiste. De 13 embarcaciones ubicadas en el fondeadero de Coatzacoalcos antes del evento, sólo siete han sido inspeccionadas; el resto permanece bajo seguimiento internacional.En el ámbito ambiental, se reportan al menos ocho ejemplares de fauna afectados, mientras continúan los monitoreos en manglares y esteros, ecosistemas clave para la reproducción de especies marinas.
La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente presentó el 27 de marzo una denuncia ante la Fiscalía General de la República por posibles delitos ambientales. Las sanciones, de confirmarse responsabilidades, podrían alcanzar hasta nueve años de prisión.
En paralelo, Pemex informó la asignación de 35 millones de pesos para atender a comunidades afectadas, incluyendo apoyos a pescadores, servicios de salud y contratación temporal para labores de limpieza, en un contexto de creciente preocupación por el impacto en la pesca, el turismo y la salud pública.
Mientras continúan las labores de contención, el gobierno federal sostiene que mantendrá las acciones “hasta la mitigación total”, aunque en campo el avance del hidrocarburo sigue marcando el ritmo de una contingencia que, a casi un mes, permanece abierta.





