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Moscú. Tite, entrenador de la selección brasileña de fútbol, afirmó hoy que no le gustó el grupo que le tocó a Brasil en el Mundial de Rusia 2018, ya que el equipo deberá viajar mucho.
“Sin medias palabras, no me gustó. Una lástima. Me hubiese gustado tener algún partido en Sochi”, manifestó el entrenador en entrevista con el diario “Folha de Sao Paulo” desde Moscú, en donde se encuentra tras haber asistido al sorteo de los grupos del Mundial, que se llevó a cabo este viernes.
Brasil ya había escogido la ciudad de Sochi como su sede durante el Mundial. Sin embargo, el equipo deberá jugar sus partidos de primera ronda en Rostov del Don (ante Suiza), San Petersburgo (contra Costa Rica) y Moscú (cierre vs. Serbia), lo que obligará al plantel a viajar más de 7 mil kilómetros.
“Lo aleatorio es aleatorio”, expresó Tite sobre la elección de Sochi.
“Teníamos que decidir antes y mi proridad era tener dos buenos campos de entrenamiento y un hotel bien cerca para la recuperación y alimentación. Sochi nos ofreció eso”, añadió.
Consultado sobre el presunto favoritismo de Brasil en el torneo, Tite dijo: “No estoy en condiciones de prometer ganar la Copa. No soy demagogo. Claro, quiero vencer y soy optimista, pero no sería inteligente decir eso”.
Además, respecto a qué podrán hacer los jugadores durante el torneo, dijo: “No soy paternalista. Cada uno debe asumir parte de responsabilidad sobre sus actos. La represión y la coacción no son parte del trabajo del entrenador”.
“¿Quieres tener novia? Ve. ¿Quieres salir a encontrar a tu familia? Ve. ¿Quieres hacer un asado y beber con amigos? Ve”, graficó Tite su metodología.
Consultado, por último, sobre la costumbre en Brasil de que la selección pase a saludar al presidente del país (el mandato de Michel Temer acaba a fin de 2018) antes de viajar al Mundial, el técnico dijo: “No me sentiría bien con ningún político. Mi medio es el fútbol. La responsabilidad del entrenador es ser democrático, transparente y no mezclarse en otras cosas”.





