Jorge Torres
El politólogo y columnista de La Jornada, John M. Ackerman, visitó San Luis Potosí el pasado viernes, para presentar su libro El mito de la transición democrática. Nuevas coordenadas para la transformación del régimen mexicano, en la Facultad de Derecho de la UASLP, además de participar en un evento partidista del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
En entrevista con La Jornada San Luis platicó de varios temas políticos, sociales, de seguridad, economía y gubernamentales que aquejan a San Luis Potosí y al país. De entrada, señaló que el estado potosino, a la distancia, se ve como “desdibujado” en términos de lo que históricamente ha sido, una entidad aguerrida, pero indicó que tiene muchas esperanzas de que salga avante de los problemas que actualmente lo afectan, como es la destrucción ecológica y patrimonial por parte de las grandes empresas mineras, así como la exigencia a sus gobernantes de mejores servicios y el involucramiento social en los temas políticos.
Sociedad potosina debe “abrir los ojos”
“Muy desdibujado en términos de lo que históricamente ha sido, San Luis Potosí siempre ha sido un estado muy aguerrido, muy de avanzada en muchas cosas, sobre todo en política y movimientos sociales, pero hoy el estado potosino se ha instalado en esta alternancia prianista, lo que ha sido el sello de esta falsa transición en todo el país, entonces se ven luchas importantes ambientales y sociales, me da mucha esperanza ver qué van a hacer los potosinos contra los atentados que están sufriendo”, dijo Ackerman, y destacó que la esperanza la ve en Morena, que, aseguró, no busca ser un nuevo PRD, sino un partido transformador, que aglutine una gran diversidad de figuras sociales, del arte, la cultura, por lo cual dijo quedarse con “un gran sabor de boca” por lo que está viendo en Morena, que pone un ejemplo a nivel nacional
Consideró que todo los problemas actuales tienen que ver con procesos nacionales e internacionales, la razón por lo cual las mineras se sienten tan seguras e impunes es porque cuentan con la protección de mafias políticas y oligárquicas a nivel nacional, que a su vez están insertas en redes de corrupción, lavado de dinero, especulación financiera, entonces la sociedad potosina tiene que abrir los ojos y ver lo que está ocurriendo aquí, en términos del fracaso de la alternancia democrática en San Luis Potosí, esta alternancia falsa que quieren vender como democracia, y por el otro lado esta destrucción ambiental y económica del estado tiene que ver con fenómenos nacionales e internacionales y la sociedad potosina debería participar en la construcción de una verdadera alternancia.
Reiteró que eso lo ve con Morena en San Luis Potosí, “tenemos una sociedad cada vez más consciente, indignada y más informada, lo que falta es articular ese esfuerzo y generar una verdadera fuerza social para que haya un cambio”.
Gobernantes se van por “la puerta fácil”
Cuestionado sobre la privatización de servicios municipales, como lo es la basura o el agua, señaló que lo que pasa es que hay “un colapso de institucionalidad democrática”, entonces los gobernantes en lugar de resolver los problemas de su gestión se van por “la puerta fácil” de concesionar estos servicios, desde el agua hasta la basura, los semáforos, o parquímetros, y esto no solamente es la salida fácil sino “la salida lucrativa”, pues muchas veces esas concesiones luego se pueden dar a primos, amigos, colegas, aliados, y eso genera una bolsa de dinero que después sirve para buscar otros espacios políticos.
“Eso también es crimen organizado, corrupción, participa dinero del narcotráfico, ahí está el ejemplo de Abarca, el cual hizo obras con dinero de sus empresas, todo está conectado, la privatización y la narcopolítica, junto con la corrupción, todo esto es parte de un todo que tiene que ver con la destrucción de la gobernabilidad democrática”, por ello consideró que se tiene que defender el interés publico, a las instituciones, ponerlas al servicio de la sociedad, “esto me suena como a lo que hace Mancera en la Ciudad de México, se busca lucrar con el espacio que ostenta para beneficio propio”.
Los delincuentes son gobernantes
En cuanto a la inseguridad, Ackerman mencionó que las reformas, grandes o chicas, a nivel institucional, ya han demostrado que no sirven de nada, a eso se ha apostado en estos 20 años de supuesta alternancia democrática, a soluciones institucionales, supuestamente institucionales porque se tiene a los propios delincuentes dentro de las instituciones.
“Lo que tenemos que hacer es ya no estar pensando en soluciones para estar tapando el problema de poner cortinas de humo con mandos únicos, lo que necesitamos es un verdadero cambio político, que las instituciones caigan en manos de personas realmente honestas, porque el problema no es que las instituciones no funcionen, sino que están cooptadas por mafias políticas y delincuenciales”, indicó el también investigador universitario, quien señalo que se está en un contexto de “narcoestado”, y eso se tiene que acabar, se necesita recuperar la verdadera institucionalidad, para ello hay que generar espacios, en donde se demuestre que hay personas comprometidas por recuperar a las instituciones y que estas realmente funcionen para todos los ciudadanos.
Llama a rescatar medios libres
En cuanto al actuar de los medios de comunicación, señaló que la gran mayoría están cooptados por intereses oscuros, sobre todo los de radio y televisión, por ello el gran reto es cómo poner los medios al servicio de la sociedad y realmente informar. Consideró que se tiene la gran ventaja de las redes sociales, lo que ha ayudado a difundir más información, pero se tiene que consolidar proyectos como La Jornada, Proceso, y todos aquellos medios libres que siguen realizando su trabajo a pesar de la fuerte presión gubernamental, “apaguemos la televisión, la gran parte de las estaciones de radio y mejor prender la computadora e informarnos en las redes, no abusando, pero buscar los medios libres y, sobre, todo nutrirnos de información”.
Finalmente, pidió a los jóvenes que en el contexto social y político “aprender de los errores” de generaciones pasadas y que promuevan los grandes cambios, no se deben emprender las mismas fórmulas, sino hacer algo diferente.






