Jared Laureles y Alexia Villaseñor
Ciudad de México. Lejos de representar una carga para México, las personas refugiadas pueden convertirse en un aporte para la economía y las comunidades cuando tienen acceso a empleo y oportunidades de integración, destacó Chiara Cardoletti, representante en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Al presentar la campaña Seamos Hogar, resaltó que en México más de 175 mil personas refugiadas han avanzado en su integración en la reciente década, con el acompañamiento de Acnur, gobiernos, socios y más de 650 empresas que han impulsado iniciativas que facilitan el acceso al empleo y la autosuficiencia.
“No son cifras pequeñas, son cifras que tienen un impacto importante”, recalcó.
La representante de Acnur subrayó que estos resultados cobran relevancia ante un escenario internacional en el que diversos países han optado por cerrar sus fronteras a la movilidad humana. Frente a ello, consideró significativo que México mantenga una tradición de acogida y una política humanitaria hacia quienes buscan protección internacional.
“En un momento histórico tan siniestro y oscuro y negativo, en el que la narrativa sobre los refugiados y las personas que huyen de la violencia y la guerra ha sido negativa… es una oportunidad para darle gracias a México por ser un país que ha acogido miles y miles de personas en los últimos años”, afirmó.
Indicó que durante los últimos años se ha probado que los programas de integración en distintos países es un modelo que busca garantizar, de manera progresiva, el acceso de los refugiados a derechos y servicios básicos: abrir una cuenta bancaria, inscribir a los niños en la escuela, conseguir un empleo y permanecer en él para desarrollar una trayectoria laboral.
El siguiente paso, sostuvo, es “sistematizar esa integración”, de manera que el acceso a esos derechos deje de depender del acompañamiento individual y pueda garantizarse mediante los propios sistemas institucionales.
Cardoletti también confirmó la visita a México del Alto Comisionado, Barham Salih, este fin de semana y como parte de su agenda se espera que tenga reuniones con la presidenta Claudia Sheinbaum, el canciller Roberto Velasco y con legisladores del Senado, entre otras autoridades de la ciudad de México y Aguascalientes.
En paralelo, llamó la atención sobre la reducción de alrededor de 50 por ciento de los recursos del Acnur destinados a la atención de personas refugiadas, mientras el número de personas desplazadas en el mundo continúa en aumento.
A través de la campaña Seamos Hogar, se difundirán las historias de 11 personas refugiadas que viven en siete ciudades –Tapachula, Guadalajara, San Luis Potosí, Aguascalientes, Monterrey, Saltillo y Ciudad de México–, con la finalidad de mostrar el impacto que tiene encontrar protección y las condiciones necesarias para reconstruir sus proyectos de vida.
“Estas historias nos hablan de personas que tuvieron que dejar atrás sus hogares, pero también todo lo que han podido construir en México. Nos muestran que la integración es posible cuando existen oportunidades y comunidades dispuestas a recibir”, señaló la representante de Acnur.







