Braulio Carbajal

Ciudad de México. El gobierno federal actualizó el arancel de importación al azúcar en 156 por ciento ad valorem (según el valor), con el fin de proteger la producción nacional y restablecer condiciones de competencia equitativa en un sector que genera 440 mil empleos directos e impacta a más de 15 millones de personas en 267 municipios de 15 entidades federativas.

La cadena productiva de la caña de azúcar –que incluye siembra, cultivo, cosecha, industrialización y comercialización– se considera estratégica por su peso económico y social en regiones rurales del país. Según datos oficiales, genera indirectamente más de 2.2 millones de empleos y contribuye al desarrollo regional, al tiempo que México mantiene autosuficiencia en la producción.

En el ciclo azucarero 2024-2025 (octubre-septiembre), el consumo nacional aparente se estimó en 3.9 millones de toneladas, mientras la producción alcanzó 4.7 millones de toneladas. A ello se suman inventarios de 1.4 millones de toneladas, para una oferta total de 6.1 millones, suficiente para cubrir la demanda interna sin necesidad de importaciones.

Hasta ahora, la Secretaría de Economía (SE) detalló que no ha emitido permisos para importar azúcar con preferencia arancelaria. Las importaciones definitivas, que permanecen en el mercado nacional, pagan un arancel de 360 dólares por tonelada. Sin embargo, desde marzo de 2023 se registró un incremento acelerado de estas entradas, que alcanzaron el 15 por ciento del consumo en el ciclo 2023-2024 (610 mil toneladas) y se mantienen en alrededor del 4 por ciento (155 mil toneladas) en la actualidad.

Entre 2019 y marzo de 2023, el volumen promedio mensual de importaciones pasó de 2 mil 185 toneladas a 40 mil 552 toneladas entre mayo de 2023 y agosto de 2025, un alza de 1 mil 800 por ciento. Este repunte generó presión a la baja en los precios internos y en los ingresos de los productores, con efectos negativos en cañeros e industria.

Los productores de caña reciben el 57 por ciento del valor total de la venta de azúcar. En el mercado nacional, el precio promedio es de 18 mil pesos por tonelada; al exportarse bajo el Contrato 11, cae a unos 8 mil pesos, lo que reduce drásticamente los ingresos y amenaza la sostenibilidad de los cañeros. Además, las importaciones desplazan el consumo local y obligan a exportar excedentes mexicanos a mercados con precios más bajos, agravando las pérdidas.

La nueva medida, dentro de los márgenes permitidos por la Organización Mundial del Comercio (OMC), sustituye el arancel específico de 360 dólares por tonelada. Para el ciclo 2024-2025, el precio internacional promedio del azúcar cruda (Contrato 11) fue de 410 dólares por tonelada; con el arancel anterior, el costo de importación era de 770 dólares, frente a 901 dólares del nacional. Ahora, se elevará a unos 1 mil 50 dólares.

En el caso del azúcar refinada (Contrato 5), el precio internacional promedió 512 dólares por tonelada; con el arancel previo, importaciones costaban 872 dólares, contra 1 mil 252 dólares del nacional. La actualización lo llevará a aproximadamente 1 mil 310 dólares.

Autoridades estiman que la medida no generará inflación, ya que las importaciones representan solo el 4 por ciento del consumo y los cañeros han comprometido destinar a mercado local parte de lo que exportan, dada la capacidad productiva nacional.

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