Afp
Caracas. La acusación de Estados Unidos por narcotráfico contra el vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, pretende apoyar planes golpistas de la oposición contra el presidente Nicolás Maduro, dijo este martes el gobierno.
En un comunicado, la cancillería acusó al encargado de negocios de la embajada estadounidense en Caracas, Lee McClenny, de instigar las sanciones contra el vicepresidente, tras meses de buscar “subvertir el orden legal y constitucional” en Venezuela.
McClenny “intenta por esta vía oxigenar a la débil y extinta oposición venezolana extremista para consumar un golpe político contra la institucionalidad democrática de Venezuela”, señaló el texto leído por la canciller Delcy Rodríguez a través de la televisión gubernamental.
Washington y Caracas carecen de embajadores desde 2010.
El gobierno de Maduro exaltó la labor de El Aissami contra el tráfico de estupefacientes cuando fue ministro de Interior, entre 2008 y 2012, asegurando que “llevó a la justicia a más de 102 capos de la droga y entregó a 21 narcotraficantes solicitados en extradición por Estados Unidos
Asimismo, consideró las sanciones del Tesoro estadounidense como un “ilícito internacional” y advirtió que esto podría llevar al presidente Donald Trump a “perpetuar” los errores de la administración de Barack Obama en sus relaciones con Venezuela.
“Es lamentable y altamente peligroso que la burocracia estadounidense, en conjunción criminal con factores violentos y extremos de la oposición venezolana, encaminen las relaciones de la nueva administración a perpetuar los errores históricos cometidos por el expresidente Barack Hussein Obama contra Venezuela”, anotó el comunicado.





