Jaime Nava

“Antes de irle a trabajar a otra persona, anhelo tener mi concesión”, coincidieron choferes de taxis tradicionales entrevistados por La Jornada San Luis para conocer las condiciones de trabajo en las que se encuentran, así como su sentir a una semana del inicio de operaciones de la empresa de transporte Uber en San Luis Potosí.

Las condiciones laborales de cada chofer de taxi son distintas, pues dependen de los acuerdos a los que lleguen con los dueños de las concesiones y unidades que ellos manejan. Para los taxistas, Uber es la empresa que, además de competir con ellos, puede dificultarles su plan de retiro: obtener una concesión.

“Ese es el objetivo, que dos choferes trabajen, que me den 300 pesos y de ahí vivir. Y echarle ganas para ver en qué más”, comentó Pedro, quien se ha desempeñado como chofer de taxi desde hace más de 20 años tras haber abandonado la licenciatura que estudiaba en la UASLP. Lamentó que desde la administración anterior no se haya emitido convocatoria para concursar por una concesión, además de que, dijo, “el gobierno las reparte entre organizaciones” y estas a su vez las venden “al mejor postor”.

El costo por una concesión obtenida a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con el vehículo incluido, puede llegar a costar hasta 200 mil pesos, señaló Celestino, y añadió que “por fuera del gobierno” las concesiones se venden en precios que van de 800 mil a un millón de pesos. “La última que supe se vendió en un millón cien mil pesos”, dijo otro chofer de nombre Carlos, quien aseguró que sólo conoce a diez taxistas que son dueños de la concesión que ellos mismos manejan, “los demás la traen rentada; está prohibido, pero todos lo hacen”.

“A peso el kilómetro”

Sin excepción, para saber cuál será su ingreso del día, los taxistas deben pagar diariamente a sus patrones la gasolina y la “liquidación” (cuota que cobran los dueños de la concesión como renta por el vehículo). Dicha cuota es variable, pues depende del acuerdo entre el chofer y concesionario; sin embargo, oscilan entre los 250 y los 500 pesos diarios. Martín, conductor de un taxi de base del Hospital Central, expuso: “pago 70 pesos a la semana por la frecuencia, 40 pesos por el checador, 300 pesos diarios de liquidación más un promedio de 200 pesos diarios de gasolina”.

Casi por regla general los taxistas no pueden recorrer más de 200 kilómetros por turno de doce horas y deben entregar los vehículos al chofer de relevo o a los dueños con el tanque de gasolina lleno. Sale “a peso el kilómetro”, comenta Martín, y muestra una libreta en la cual diariamente apunta el kilometraje del vehículo y lo pagado por la gasolina.

Con Uber, sin cambios

Los taxistas reconocieron que hasta el momento no han apreciado una disminución en el pasaje por el inicio de operaciones de Uber. “El mismo mercado va a ir dando la pauta, si Uber se queda va a ser porque el mercado le va a dar un segmento para seguir”, comentó Jesús, quien se dedica al servicio de taxi desde hace dos años y reconoció estar interesado en conocer si le beneficiaría más ser chofer de Uber.

Aunque equipararon el servicio de Uber con los taxis piratas, se dijeron en contra de la llamada “cacería” de Ubers, pues argumentaron que los choferes “andan como uno, por necesidad en busca de ese trabajo”, por lo que solicitaron la regulación de ambos servicios para que todos deban cumplir con los mismos requisitos que a ellos les exige la SCT.

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