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Las fuerzas talibanes de Afganistán y el ejército de Pakistán intercambiaron disparos en varios puntos a lo largo de su frontera compartida, lo que causó la muerte de al menos dos niños y dejó 10 heridos en el sureste de Afganistán, informaron autoridades afganas este lunes, cuando los combates continuaban por tercera semana consecutiva pese a los exhortos internacionales a un alto el fuego.
También resultaron heridas 10 personas cuando proyectiles de mortero disparados desde Pakistán durante la noche impactaron en aldeas de la provincia afgana de Khost, indicó Mustaghfar Gurbaz, portavoz del gobernador provincial. Señaló que varias viviendas quedaron destruidas.
Los hechos de violencia más recientes se registraron un día después que Pakistán indicara que un mortero disparado desde Afganistán impactó una casa en el distrito noroccidental de Bajaur, matando a cuatro integrantes de una misma familia e hiriendo a otros dos, entre ellos un niño de 5 años.
Residentes de Bajaur y autoridades afirmaron que el ejército atacó el lunes posiciones afganas a lo largo de la frontera, desde donde se originó el ataque del domingo, y causó grandes pérdidas.
Afganistán no ha ofrecido declaraciones de momento.
Los enfrentamientos transfronterizos, que han incluido múltiples ataques aéreos paquistaníes contra la capital afgana, Kabul, figuran entre los más mortíferos entre los dos vecinos en los últimos años.
Islamabad ha descrito la situación como una “guerra abierta”. El presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, declaró que el gobierno talibán de Afganistán cruzó una “línea roja” al desplegar drones que hirieron a varios civiles en Pakistán la semana pasada.
En respuesta a esos ataques con drones, la fuerza aérea de Pakistán atacó el fin de semana sitios de almacenamiento de equipos y “infraestructura de apoyo técnico” en la provincia meridional afgana de Kandahar, al afirmar que se utilizaba para ataques dentro de Pakistán.
Kabul indicó que Pakistán atacó dos lugares, entre ellos un sitio de seguridad vacío y un centro de rehabilitación de drogas que sufrió daños menores.
En Kabul, el viceprimer ministro administrativo de Afganistán, Abdul Salam Hanafi, afirmó durante la noche que defender la soberanía es el deber de todos los ciudadanos.





