Alejandro Alegría
La Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que, de no resolverse rápidamente el conflicto bélico en Medio Oriente, las repercusiones en los mercados y las economías se “agravarán”, declaración que coincide con el cierre del barril de crudo en 112 dólares, el nivel más alto desde 2022.
“La guerra en Medio Oriente está generando una grave crisis energética, incluyendo la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial”, señaló el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol.
Advirtió que “de no alcanzarse una resolución rápida, las repercusiones en los mercados energéticos y las economías se agravarán cada vez más”.
Si bien el organismo está tratando de estabilizar los mercados energéticos, también reconoció que la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia el pasado 11 de marzo, la mayor reducción de existencias en la historia de la agencia, no es suficiente. “Las medidas del lado de la oferta por sí solas no pueden compensar completamente la magnitud de la interrupción (en el suministro)”.
El conflicto bélico ha causado la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial. El transporte marítimo por el estrecho de Ormuz, que mueve el 20 por ciento del consumo mundial de petróleo, se ha reducido drásticamente. En promedio pasan 20 millones de barriles diarios de petróleo crudo y productos derivados por el estrecho. Pero la interrupción ha elevado los precios del crudo por encima de los 100 dólares por barril y aumentado los precios de productos refinados como el diésel, el combustible para aviones y el gas natural.
“Restablecer el tránsito a través del estrecho de Ormuz sigue siendo esencial para estabilizar los mercados energéticos mundiales”, dijo la AIE.
La declaración ocurre cuando el precio del barril del Brent de Mar del Norte se perfilaba para cerrar en 112.67 dólares, nivel que se tradujo en un aumento de 3.20 por ciento frente al cierre del jueves.
El precio del Brent ha observado un aumento de 55.44 por ciento desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, pues el 27 de febrero se ubicaba en 72.48 dólares.
Por su parte, el WTI se perfila para terminar en 97.85 dólares por barril, dato que significa un aumento de 1.67 por ciento respecto al cierre de ayer. En las tres semanas que ha durado el conflicto, el precio ha aumentado 46.00 por ciento.
La AIE también presentó este viernes una serie de acciones de gestión de la demanda que gobiernos, empresas y hogares pueden adoptar para mitigar el impacto económico en los consumidores.
Para reducir el consumo de petróleo, propuso recurrir al trabajo en remoto, reducción de límites de velocidad, el fomento del transporte público y uso compartido de vehículos. También sugirió evitar viajes en avión y optar por soluciones modernas para cocinar.





