Por Armando G. Tejeda, enviado

Salamanca. El ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y actual secretario de Salud del gobierno federal, José Narro Robles, fue investido doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca en reconocimiento a su contribución en la expansión de la enseñanza del español y a su amplía y brillante trayectoria profesional.

Los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, presidieron la ceremonia solemne en el Paraninfo del recinto universitario. En su discurso, en el que hizo un recorrido por sus propias convicciones más profundas, Narro advirtió que “un mundo sin ideales es un mundo sin ideas. Al nuestro le hacer falta bloques y utopías. Utopías para renovar la esperanza y fijar aspiraciones superiores”.

Narro Robles fue, junto con Víctor García de la Concha, actual director del Instituto Cervantes, los protagonistas de una ceremonia de investidura que siguió los cánones de la tradición latina, con las alocuciones y pasos de la vieja costumbre, lo que le dio aún más solemnidad.

Con el repiqueteo de las campanas se anunció el inicio de un momento histórico, para después, una vez que el Rey Felipe VI abrió la sesión, el Coro entonó una canción cervantina, alusiva a Sancho Panza y a El Quijote para acompañar la entrada de los homenajeados, que iban escoltados del rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández.

Después de ser presentado a través de un emotivo reportaje en video, en el que se advirtió que “don José Narro Robles” es “un hombre siempre dispuesto a conseguir y luchar por cosas nobles”, tomó la palabra el académico José Antonio Bartol Hernández, que fungió como padrino de su doctorado.

Y advirtió en su laudatio: “Queremos agradecerle su defensa de la educación, su lucha en favor de la Universidad pública y autónoma, su visión humanística del quehacer universitario; y, claro está, le expresamos nuestro agradecimiento por haber querido unirse a nuestra universidad en uno de los proyectos lingüísticos más importantes del mundo hispánico”.

Una vez hecha la presentación fue investido doctor honoris causa, bajo la tutela de los Reyes de España. Y después tomó la palabra, con venia de las altas autoridades académicas, en la que hizo un recorrido por su propia vida, en la que agradeció a su familia de “clase media mexicana”, a las instituciones públicas de México que le permitieron convertirse en un “ser humano privilegiado”. También a su familia, amigos y maestros, y de manera muy especial a su alma mater, a su querida UNAM.

Tras reconocer la importancia para la cultura occidental de la Universidad de Salamanca, que es “una de las casas del pensamiento humano”, “uno de los sitios donde se viven intensamente el humanismo y el interés por los demás”, según destacó en su discurso, Narro recordó a los otros tres “mexicanos ilustres” que a partir de hoy comparte el honor que hoy le otorgaron en Salamanca: Ignacio Chávez, Guillermo Soberón y Carlos Fuentes. Los dos primeros por su labor al frente de la UNAM, de la que fueron rectores, y al novelista e intelectual por su obra crítica y prolífica.

Narro recordó su labor para la expansión del español en el mundo, a través de la puesta en marcha del Sistema Internacional de Evaluación de la Lengua Española (SIELE), que se impulsó junto con el Instituto Cervantes y que se presentó en el último Congreso de la Lengua en Puerto Rico, hace sólo unas semanas.

“Estoy convencido que la educación es la llave maestra que permite el acceso a todos los derechos humano y al disfrute de una vida más humana, más consciente, más productiva, más digna y más feliz. En tanto que sin ella, no hay justicia y tampoco democracia. Sin educación ni los individuos ni las colectividades pueden ejercer su libertad a plenitud”.

Después, Narro, que tiene una amplía trayectoria en el mundo académica y el servicio público, hizo una encendida defensa de la Universidad, pero advirtió que es urgente reconocer la importancia de las mujeres al frente de las altas instituciones de educación. Y luchar por mantener la calidad, pero sin descuidar la función social que tiene y su contribución a la movilidad social o su aporte a la consolidación del régimen de libertades.

El ex rector de la UNAM reconoció que tenía “el imperativo de aprovechar la oportunidad” del acto solemne para “hablar de un asunto fundamental: lo que pasa en nuestro mundo, lo que ocurre en cuanto a sus contradicciones, sus maravillosas posibilidades y sus lamentables rezagos; las amenazas que se ciernen sobre todos en escala planetaria; los valores que desafortunadamente mueven al mundo y los que deberían hacerlo; la responsabilidad histórica de nuestras generaciones”.

Y advirtió: “somos muchos los que compartimos una visión distinta y que trabajamos por alcanzar un mundo más justo, libre y democrático”. Por eso -añadió- “un mundo sin ideales es un mundo sin ideas. Al nuestro le hacen falta bloques y utopías. Utopías para renovar la esperanza y fijar aspiraciones superiores. Bloques que no sean de aquellos que se usan para construir murallas, para aislar y dividir. Le hacen falta agrupaciones y países que reconozcan la conveniencia de alienar  sus intereses y de articular sus esfuerzos para eliminar la pobreza y la ignorancia, para alcanzar la justicia y la inclusión. Debemos tomar riesgos para hacer nuestra tarea”.

Al acto solemne asistieron entre otros el rector de la UNAM, Enrique Graue, la embajadora de México en España, Roberta Lajous, así como destacadas autoridades españolas.

 El ex rector de la UNAM, José Narro Robles, y el actual director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, fueron investidos doctores 'honoris causa' por la Universidad de Salamanca. Imagen tomada del Twitter @CasaReal

El ex rector de la UNAM, José Narro Robles, y el actual director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, fueron investidos doctores ‘honoris causa’ por la Universidad de Salamanca. Imagen tomada del Twitter @CasaReal
Reloj Actual - Hora Centro de México