Jorge Torres
Ayer por la mañana se realizó la reunión mensual de Nuestro Centro, en donde se llevó a cabo la renovación de la directiva de esta organización de comerciantes formales. Los integrantes del consejo eligieron por unanimidad a Alberto Narváez Arochi como presidente de este organismo para el periodo 2016-2017, en sustitución de Javier Muriel Pons. La mesa directiva se conformó por los ex presidentes Alejandra Piña y Francisco Acosta Leos.
Bajo el lema “ley y orden”, el nuevo dirigente, quien viene de una cuarta generación de comerciantes del Centro Histórico, destacó que seguirá el trabajo realizado por Muriel Pons, el cual ya está bien definido, por ello aseguró que aparte de estar atento a las obras de rehabilitación también se buscará atender temas prioritarios como la seguridad, una mejor distribución de los recursos de los parquímetros, así como un ambulantaje en donde se busque orden y aplicación de la ley para todos.
En el tema de las obras de rehabilitación, comentó que se necesitan autoridades honestas y eficientes, y eso también pedirán en las obras, primero para que no se fuguen recursos, y que estas obras no laceren a los negocios de la zona.
Señaló que aunque es importante que el gobierno del estado invierta, y hasta contrate deuda para que se instalen empresas, como es el caso de las armadoras automotrices, también pidió que se vea la inversión interna, “que venga gente de fuera de donde sea, es bienvenida y más si es productiva, pero también cuidemos lo que es nuestro, vamos llegando, tenemos sueños, invitó a todos los comerciantes que participen en realizar las acciones necesarias para tener un Centro Histórico”.
“Se va uno decepcionado”, señala Muriel Pons
Por su parte, Muriel Pons indicó que durante su gestión se trató de defender las posturas de los comerciantes establecidos adheridos al organismo, señalando las necesidades, las fallas de las autoridades en las obras realizadas en el Centro Histórico, el manejo responsable de las finanzas, y aunque se hizo mucho también aceptó irse decepcionado.
“Este tipo de actividad en muchas situaciones o determinadas cosas queda uno sentido, defraudado, uno quisiera que se tomaran acciones rápidas, que el gobierno tuviera una velocidad diferente, sí nos desesperamos y decepcionados de que las cosas no caminen en tiempo y forma”.
Lamentó que algunos funcionarios vean primero por otros intereses que por el de la ciudadanía, “el gobierno o el servidor público está pensando en otras cosas, creo que son un distractor y eso decepciona”.





